Mi nuevo trabajo
<excusas>
Madre mía, desde que estoy trabajando no he escrito nada en el blog. Como pasa el tiempo…
</excusas>
Intentaré ser breve.
Llevo cosa de un mes trabajando allí y ya puedo sacar varias conclusiones (aunque en realidad son las mismas que saqué cuando llevaba 1 o 2 semanas). La primera: mis compañeros de trabajo son muy raros, más que yo incluso, lo cual es mucho decir… Todos son técnicos, es decir (que no se me enfaden los técnicos): baja cualificación y un trabajo muy poco exigente. Básicamente a lo que se dedican es a formatear, reinstalar windows y a pasar un antivirus. Con un poco de paciencia creo que se podría a enseñar a un mono a hacer el trabajo. Todo eso contrasta con mi tarea: estoy programando una aplicación informática, y aunque no se pueda decir que es lo más díficil del mundo, entraña cierta dificultad. Me paso 8 horas al día programado, a la par que escuchando gilipolleces de mis “compañeros”.
La verdad es que son raros de cojones. Uno de ellos tiene tos nerviosa; se pasa el día tosiendo sin parar, sobre todo cuando está solo (como prácticamente no tengo relación con él creo que ni se da cuenta de que estoy allí). El otro es una especie de ogro asocial. Tiene un amigo (creo que solo tiene uno) que se pasa las tardes allí dando la parpayuela: ese ya no es raro… ese el pobre es idiota. De cada 5 frases que dice, 4 son una subnormalidad. Me recuerda mucho a un compañero de clase que tuve, es del estilo: “¡me cago en dios!“, “¡me cago en la puta!“, “¡joder ostia puta!“, etc. Pero no en plan guay… (uno puede decir tacos y no ser tonto del culo), sino en plan bobo. Las únicas conversaciones que tienen son de coches y de informática, todas demasiado simples.
Luego está otro personaje clave. Sí… ¡el comercial!, y sí… ¡el comercial tiene pocas luces!. Cuando lo ví no me lo podía creer, pero es cierto, hay un comercial que lleva tropecientos años en la empresa, y aunque es simpático (todo hay que decirlo) el pobre no parece ser muy inteligente (los que seguís el blog sabreis que no suelo opinar muy bien de la mayoría de comerciales). Es más, apostaría a que su sueldo es bastante ridículo (como el de todos los que están allí me temo), pero que lleva aguantando todos estos años por no buscar otra cosa. Para colmo, no parece un gran comercial. Mucha educación y mucho buen tono de voz… pero es que es tonto… y eso se nota. Por lo menos parece buena persona.
Y luego está el cerebro de todo esto: el dueño. Casualmente es el más inteligente de todos, aunque no parece explotarlo mucho. Se le ve bastante vaguete, prueba de ello es que hay nichos de mercado que me temo que ni se plantea explotar. Aún así con diferencia es el que más se preocupa de las cosas y el más atento de todos. Supongo que es porque mi trabajo le incumbe, a los demás como no tiene nada que ver con ellos directamente pasan de mí como de la mierda (y yo de ellos).
Y eso es todo… y yo que pensaba hacer amigos en mi nuevo trabajo (lo llevo claro). Encima como estoy rodeado de gente sin cualificación no aprendo de ellos absolutamente nada (como en mi anterior trabajo). Empiezo a pensar que eso de trabajar en una empresa seria en la que adquirir conocimientos a través de los compañeros es una utopía.
Por cierto, cuando acabe este trabajo tengo pensado lanzar un producto al mercado, estoy a la busca de un socio. Me reuní hace poco con un amigo de un amigo, pero no me convence mucho esa opción. Seguiré mirando a ver… Igual se lo digo a uno de mis compañeros de curro, a ver qué me dice, tengo que pensar si decantarme por el de la tos nerviosa o por el asocial (este último no creo que sea buena opción: con un asocial en el proyecto ya tenemos bastante).
PD: En realidad no son tan tontos, ni tan malos. Puede que yo exagere un poco la realidad… o puede que me quede corto… quien sabe…
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