Archivo

Entradas Etiquetadas ‘Antisocial’

Mis amigos, los débiles

Martes, 18 de octubre de 2011 2 comentarios

Son las 3:30 de la mañana de un sábado, y mientras la mayoría de la gente (más o menos de mi edad) está por ahí de fiesta, yo me encuentro en el salón intentando escribir un post desde el portátil, mientras mi novia duerme en la cama desde hace un par de horas.

Hoy voy a intentar hablar de mis amigos, de mis pocos y escasos amigos. La verdad, nunca fui muy pródigo en cuanto a cantidad de amistades, sí que intenté (e intento) serlo en la calidad de las mismas. Ahora mismo podría decirse que tengo dos amigos (sin contar familiares), puede que como mucho tres (si incluyo a mi exjefe de hace un par de años, aunque su amistad me temo que no es muy sincera, ya que se basa en su propio interés).

Desde hace un tiempo tengo bastante abandonado a los amigos, ya casi no salgo de fiesta y los veo muy poco. Dejé de salir a menudo porque me cansé de hacer siempre lo mismo, es decir: 1) salir, 2) beber, 3) intentar ligar, 4) intentar volver a casa y 5) al día siguiente tener una resaca de espanto.

Hace dos años dejé de beber. Ahora no bebo nunca (bodas incluidas), aunque eso no me quita para seguir saliendo de vez en cuando. Salgo y me lo paso bien sin beber, lo que ocurre es que si no bebes te das cuenta de la cruda realidad: salir de noche es una puta mierda. Lo único que me sigue motivando a seguir saliendo es ver a mis escasos amigos.

Hablando de ellos, siempre he tendido a hacerme amigo de los débiles.

No sé si es porque yo también soy débil, pero siempre me he sentido más cómodo con ellos. Entre mis amigos nunca ha habido un “triunfador de la ostia“, alguien del que puedas decir: “joder, qué bien le trata la vida“. No, más bien todo lo contrario. El único que guarda cierto parecido con eso es mi exjefe (el que se mueve por interés).

El resto os los resumo de forma rápida:

  • Uno tiene una enfermedad mental (esquizofrenia). Ya lo conocí así, la verdad que lo lleva bien porque toma la medicación a rajatabla y es perfectamente consciente de su enfermedad. Exteriormente se le nota en que (por culpa de la medicación) es muy lento de reflejos. Es muy buena persona, que es lo único que importa.
  • Mi otro amigo, profesionalmente y en su vida en general, es un completo desastre. Le gusta la fiesta y el alcohol más que a un tonto un lápiz, sale de noche todos los días que puede (viernes, sábados y vísperas de festivos). Siempre que sale se emborracha (y mucho), con lo cual se pasa un tercio de la semana borracho, durante casi TODAS las semanas del año. Tiene un problema, ya se lo dijimos muchas veces pero nos ignora. Creo que todo se debe a una gran falta de autoestima. También es una gran persona y un verdadero amigo.
  • Luego está el resto, “los conocidos”, que no se diferencian mucho de los desconocidos.

Como véis, no se puede decir que tenga muchas amistades. Mi facilidad para hacer nuevos amigos es casi nula, no solo porque me resulte muy díficil acercarme a la gente (que lo es), sino porque además la mayoría de personas con las que me encuentro no me caen bien (seguramente el problema es mío).

Mientras tanto, intentaré cuidar más a los pocos (dos) amigos que tengo.

Categories: Mi Vida Tags: , , ,

Odio a las pijas

Lunes, 2 de mayo de 2011 Sin comentarios

Últimamente todos mis posts llevan de título un ‘Odio a algo‘: ¿debería empezar a preocuparme?. Yo creo que no, más bien signifíca que (en mi modesta opinión) el mundo es una mierda muy grande. Eso no significa que no haya cosas buenas, por supuesto que sí, pero deben ser un 10% (tirando por lo alto) comparado con el otro 90% que no es más que un montón de basura.

Pues nada…, que no me gustan las pijas. Y diréis: ¿y los pijos sí?, pues támpoco, pero los tolero mejor. Todo esto viene a colación porque tengo una compañera de trabajo que es superpija, a la cual no soporto y cada vez que habla me dan ganas de meterle una zapatilla en la boca para ver si se calla. En realidad lo que me molesta no es su forma de hablar en sí, sino ciertos comportamientos que por regla habitual van a asociados al término ‘ser pijo‘. Entre ellos el que más detesto es la falsedad, seguido muy de cerca por la actitud pelota hacia los jefes, y acompañado por la incapacidad neuronal (uséase: falsos, pelotas y subnormales).

Desconozco el hecho de si hay pijos inteligentes, en el caso de mi compañera de trabajo pijería e inteligencia no van de la mano, pero no hace falta pensar mucho para darse cuenta de que alguien que valora por encima de todo su aspecto físico no puede ser muy listo. En el caso que yo conozco se cumplen todos los estándards: persona muy atractiva pero tonta del culo, y por si fuera poco más falsa que un billete de 30 euros. Me repatea su forma de entrar los lunes por las mañanas con su saludo reglamentario: “holaaa chicosss, ¿qué taal el fin de semanaa?“. Y yo me pregunto: ¿para qué coño quiere saberlo si es obvio que le importa una mierda?.

Pero lo que más me llamó la atención, y literalmente me dejó alucinado, fue su actitud pelota hacia nuestro jefe. Cuando la oí hablar por primera vez no daba crédito a lo que estaba escuchando. Llevo 8 meses trabajando en la oficina y no la escuché ni una sola vez llevarle la contraria al jefe: JAMÁS. Es como un chimpance que habla y repite constantemente lo que quieres oir. Un día de estos mi jefe va a proponer una idea estúpida, como despedir a los clientes con una patada en el culo de la que se van, y ella es capaz de decir: “es una idea geniaaal, ¿verdad chicoosss?“.

La verdad, no creo que esa actitud la lleve a ninguna parte. Su aportación a la hora de valorar ideas para la empresa es nulo. Su nivel de cualificación es bajo (realmente trabaja ofreciendo soporte telefónico, y de los simples). Si la despidieran y tuviesen que encontrar sustituta tardarían medio milisegundo, y seguramente sería alguien mucho más productivo. Ella lo sabe (supongo), y la única forma que tiene a su alcance de agradar es hacer la pelota. Es más, apuesto a que se lo toma como una actividad profesional, y después de un discurso de los suyos de peloteo absoluto se va para casa y piensa: “qué bien has estado hoy, te has ganado el sueldo del mes“.

En fin, mientras ella sigue con sus grandísimos aportes en forma de peloteo, la empresa se hunde, los resultados bajan y el futuro es incierto. Pero si al final la empresa cierra (cosa que puede pasar) y a ella la despiden, no creo que tenga problemas para volver a encontrar trabajo.

Al fin y al cabo, ¿quién no contrataría a una pija guapa y pelota?.

Mis compañeras de trabajo

Domingo, 7 de noviembre de 2010 Sin comentarios

Es sábado y son las 2:40 de la mañana. En este momento debería estar de fiesta, durmiendo, o haciendo algo productivo (leer libros o documentos técnicos relacionados con mi trabajo por ejemplo). Pero como no me apatecía hacer nada de eso he estado viendo la noria durante media hora, y luego me he puesto aquí a escribir un poco en el blog aprovechando que no tengo mucho sueño (supongo que por los 3 cafés que me tomé durante la tarde).

Vereis, audencia… empiezo a sospechar que una compañera de trabajo comienza a gustarme. Para los que no hayais leído el post anterior os resumo a la susodicha en una frase:  comercial / administradora de casi 40 años, bastante atractiva y con no demasiado cerebro. En realidad creo que no me llega a gustar, sino que es simplemente una atracción física. El caso es que últimamente empezamos a llevarnos bien en el trabajo. Para mi sorpresa incluso es agradable conmigo (yo pensaba que casi todas las guapas eran subnormales, y en realidad lo sigo pensando).

Supongo que en un ambiente laboral llevarse bien con los compañeros es cosa bastante común, pero yo no tengo mucha experiencia empresarial y menos con chicas (y chicas que encima sean atractivas ya para qué contar…). La cuestión es que me he llevado una sorpresa con esta chica, no porque sea muy agradable (que no lo es), ni porque sea muy inteligente (que tampoco), sino porque sencillamente me trata bien, se podría decir que incluso me respeta laboralmente. En el fondo es comprensible, mi trabajo es un trabajo cualificado cuando el suyo podría hacerlo cualquier chica mona que supiera decir dos frases seguidas (e incluso seguramente lo haría mejor).

En el trabajo todo sigue más o menos igual a excepción de que estoy algo desmotivado, y de que la verdad… por qué no decirlo, me toco bastante los huevos últimamente. No es nada preocupante, sencillamente vamos retrasados en una tarea y tengo bastante tiempo libre (aunque no debería usarlo en tocarme los huevos). La verdad que no sé como la gente aguanta 10 o 20 años en la misma empresa y desarrollando el mismo trabajo rutinario día tras día, yo llevo menos de 4 meses y ya empiezo a estar harto de todo. La cosa mejoraría si el trabajo fuera motivamente, y si mi jefe me recompensara o motivara de alguna forma, pero creo que eso no es lo habitual. Es más, empiezo a pensar que parte de la culpa de que este país (España) se vaya a la mierda ya no es solo de los sindicatos y de los políticos, sino de los propios empresarios que no saben motivar a sus trabajadores. Y si los empresarios no tienen el tiempo suficiente debido a que tienen que hacer de comerciales, coordinadores, etc., que deleguen o que contraten a una persona para que lo haga (léase recursos humanos). En fin, no voy a seguir por ahí porque me voy por los cerros de úbeda.

Volviendo al tema sexual, dentro de poco quieren organizar en la empresa una cena de trabajores (no la llamo cena de empresa porque esas que yo sepa va a cargo de la empresa y no de los empleados). Ya me han preguntando si voy a ir, y la verdad no sé qué haré… Si no va mi jefe voy a ser yo contra 4 mujeres, aparte que por mi caracter asocial nunca me han gustado las cenas, siempre me ha parecido una gilipollez como la copa de un pino eso de ir a cenar. ¿En las cenas se habla?, porque si es una excusa para luego salir a tomar unas copas: ¿por qué no hacerlo directamente?, ¿hace falta ir a cenar todos juntos antes?. Aparte por lo que me cuenta un amigo que ya tiene experiencia en el tema (10 años en la misma empresa) casi siempre acaban yendo de putas (aunque claro, allí la mayoría son hombres).

Lo que también me ha dicho es que en las cenas nunca se liga, pero yo no lo tengo tan claro, será que no liga él… otros no sé yo (por soñar que no quede).

Mi nuevo trabajo

Lunes, 2 de agosto de 2010 Sin comentarios

<excusas>
Madre mía, desde que estoy trabajando no he escrito nada en el blog. Como pasa el tiempo…
</excusas>

Intentaré ser breve.

Llevo cosa de un mes trabajando allí y ya puedo sacar varias conclusiones (aunque en realidad son las mismas que saqué cuando llevaba 1 o 2 semanas). La primera: mis compañeros de trabajo son muy raros, más que yo incluso, lo cual es mucho decir… Todos son técnicos, es decir (que no se me enfaden los técnicos): baja cualificación y un trabajo muy poco exigente. Básicamente a lo que se dedican es a formatear, reinstalar windows y a pasar un antivirus. Con un poco de paciencia creo que se podría a enseñar a un mono a hacer el trabajo. Todo eso contrasta con mi tarea: estoy programando una aplicación informática, y  aunque no se pueda decir que es lo más díficil del mundo, entraña cierta dificultad. Me paso 8 horas al día programado, a la par que escuchando gilipolleces de mis “compañeros”.

La verdad es que son raros de cojones. Uno de ellos tiene tos nerviosa; se pasa el día tosiendo sin parar, sobre todo cuando está solo (como prácticamente no tengo relación con él creo que ni se da cuenta de que estoy allí). El otro es una especie de ogro asocial. Tiene un amigo (creo que solo tiene uno) que se pasa las tardes allí dando la parpayuela: ese ya no es raro… ese el pobre es idiota. De cada 5 frases que dice, 4 son una subnormalidad. Me recuerda mucho a un compañero de clase que tuve, es del estilo: “¡me cago en dios!“, “¡me cago en la puta!“, “¡joder ostia puta!“, etc.  Pero no en plan guay… (uno puede decir tacos y no ser tonto del culo), sino en plan bobo. Las únicas conversaciones que tienen son de coches y de informática, todas demasiado simples.

Luego está otro personaje clave. Sí… ¡el comercial!, y sí… ¡el comercial tiene pocas luces!. Cuando lo ví no me lo podía creer, pero es cierto, hay un comercial que lleva tropecientos años en la empresa, y aunque es simpático (todo hay que decirlo) el pobre no parece ser muy inteligente (los que seguís el blog sabreis que no suelo opinar muy bien de la mayoría de comerciales). Es más, apostaría a que su sueldo es bastante ridículo (como el de todos los que están allí me temo), pero que lleva aguantando todos estos años por no buscar otra cosa. Para colmo, no parece un gran comercial. Mucha educación y mucho buen tono de voz… pero es que es tonto… y eso se nota. Por lo menos parece buena persona.

Y luego está el cerebro de todo esto: el dueño. Casualmente es el más inteligente de todos, aunque no parece explotarlo mucho. Se le ve bastante vaguete, prueba de ello es que hay nichos de mercado que me temo que ni se plantea explotar. Aún así con diferencia es el que más se preocupa de las cosas y el más atento de todos. Supongo que es porque mi trabajo le incumbe, a los demás como no tiene nada que ver con ellos directamente pasan de mí como de la mierda (y yo de ellos).

Y eso es todo… y yo que pensaba hacer amigos en mi nuevo trabajo (lo llevo claro). Encima como estoy rodeado de gente sin cualificación no aprendo de ellos absolutamente nada (como en mi anterior trabajo). Empiezo a pensar que eso de trabajar en una empresa seria en la que adquirir conocimientos a través de los compañeros es una utopía.

Por cierto, cuando acabe este trabajo tengo pensado lanzar un producto al mercado, estoy a la busca de un socio. Me reuní hace poco con un amigo de un amigo, pero no me convence mucho esa opción. Seguiré mirando a ver… Igual se lo digo a uno de mis compañeros de curro, a ver qué me dice, tengo que pensar si decantarme por el de la tos nerviosa o por el asocial (este último no creo que sea buena opción: con un asocial en el proyecto ya tenemos bastante).

PD: En realidad no son tan tontos, ni tan malos. Puede que yo exagere un poco la realidad… o puede que me quede corto… quien sabe…

Fin de semana duro

Lunes, 14 de junio de 2010 Sin comentarios

Este no ha sido un buen fin de semana, estoy bastante desanimado (por no decir deprimido).

Todo comenzaba bien, saliendo con unos amigos el viernes de fiesta: el fin de semana prometía. Pero la verdad que no fué lo que esperaba, básicamente porque mi mejor amigo (tengo muy pocos amigos, y ese podría considerarse que era el mejor) se enfadó conmigo sin un motivo demasiado consistente (desde mi punto de vista, claro). No sé qué le pasó, llevaba ya unos días raros, y el viernes termino de explotar por una tontería.

Llevaba ya una temporada quejándose de mi TOC. Aunque él no lo llame así, sabe que tengo 8.000 manías y que soy muy, muy obsesivo. No lo sé, supongo que esas manías (con el tiempo) desgastan a cualquiera. Pero me jodió porque pensaba que era mi amigo, y que me aceptaba tal como soy. Ahora lo pienso y creo que llevaba años intentando cambiarme, intentando eliminar mi trastorno obsesivo compulsivo, aunque sin decírmelo claramente ni llamarlo con ese nombre. Pero cambiar eso no es fácil.

Llevo más de 20 años siendo obsesivo compulsivo, desde la infancia. Mi TOC no se va a ir así como así por unas cuantas charlas de un amigo, por muy buenas intenciones que tenga; no es tan sencillo. Se lo intenté explicar muchas veces pero no lo entiende, supongo que como mucha gente vé el TOC como una tontería. Es como el que nunca fumó y se enoja porque su mejor amigo no puede dejar de fumar después de toda una vida fumando. Desde mi punto de vista mi TOC solo se podría curar de una forma: con medicación, no hay más. Lo que me pasa es algo químico (está demostrado que algo falla en nuestros cerebritos obsesivos), y solo se podría corregir eliminando el factor que lo produce (algo de los neurotransmisores y la falta de no sé qué sustancia química).

He leido en foros gente a la que le ha funcionado la medicación, lo que pasa que yo no quería recurrir a ella. Me había acostumbrado a convivir con el TOC, pensaba que no era tan grave y que no le molestaba a nadie más que a mí, pero por lo visto me equivoqué. ¿Y si también le molesta a más personas?, ¿y si mi novia viene un día y me dice: “cariño, me he cansado de tu TOC, manías o lo que sea, olvídame“?… No lo quiero ni pensar, realmente me dolería que me dejara por culpa de algo que no puedo controlar. Si hay alguien con trastorno obsesivo compulsivo leyendo esto seguro que me entiende. Si el que lo lee no tiene trastorno obsesivo compulsivo seguramente pensará (como mi amigo) que estoy exagerando.

Y esa es la situación. Ahora mismo mi amigo está mosqueado conmigo y yo cada vez tengo menos ganas de verle, ya que cada vez que lo veo me sermonea con mi TOC y mis manías. Y pensar que estuve a punto de confesarle que soy obsesivo compulsivo… Nunca se lo conté a nadie, pero creo que si alguna vez se lo contase a alguien y esa persona no fuera un psicólogo (o un psiquiatra) no me entendería.

Mi vida social me recuerda mucho a la vida del Doctor House en la serie de televisión, y mi amigo sería algo así como Wilson en la serie. Creo que House una vez está a punto de perder a su amigo por ser un bicho raro asocial, pero al final lo recupera. Ojalá a mí me pase lo mismo.

Nace este blog

Viernes, 12 de febrero de 2010 1 comentario

Buenos días a la audiencia. El día 12 de Febrero de 2010 nace este blog.

Os estareis preguntando de qué narices va este blog; intentaré resumirlo brevemente. Tengo 30 años, soy de España, y quiero ser emprendedor. Como os imaginareis, actualmente estoy sin trabajo (no digo que soy un parado porque no tengo derecho a paro), y mi meta es montarme mi propio negocio. ¿De qué?, pues de informática, ya que es lo único que conozco (soy programador). La ídea parece estupenda, pero tengo un par de defectillos en mi personalidad que no casan muy bien con el típico emprendedor-español-chuleta.

Para empezar, soy asocial. ¿No sabes lo qué es ser asocial?, pues básicamente tener miedo a las relaciones sociales con desconocidos, miedo a hablar en público, ya sabeis… Vamos, una cualidad imprescindible para ser emprendor (tono irónico). Bien, pero eso no es todo, también tengo trastorno obsesivo compulsivo. ¿Támpoco sabes qué es eso?, ¿pero tú en que mundo vives?… El trastorno obsesivo compulsivo (también llamado TOC) son una serie de tics o manías que hacen que tu vida diaria sea un pelín parecida al infierno. Tu cerebero está maquinando constantemente cosas sin sentido que no siguen ningún racionamiento lógico, y que te obligan a hacer autenticas gilipolleces repetitivas. Pongamos un ejemplo:

- Salgo de casa.
- Cierro la puerta con llave.
- No la he cerrado bien, si no la abro y la vuelva a cerrar me dará un infarto de la que bajo en el ascensor.
- La abro y la cierro. Ya está, me voy.
- Vaya, no la he vuelto a cerrar bien, como no quiero un infarto en mi vida la abro y la vuelvo a cerrar. Me voy.
- Joder, otra vez la vuelto a cerrar mal…

Y así unas 3, 4 o 5 veces. Al final cierras la puerta y te vas, y al salir a la calle te pasa lo mismo con la puerta del portal. Como comprendereis es un auténtico coñazo. Lo peor es que la persona que sufre TOC sabe perfectamente que es una gilipollez como una casa de grande que te vaya a dar un infarto por no cerrar bien la puerta, pero le da igual. Si no cierra la puerta varias veces sufrirá un ataque de ansiedad, y como eso no le gusta en vez de luchar contra la ansiedad directamente la esquiva realizando las repeticiones o tics. Hay otros tipos de TOC, pongo el ejemplo de la puerta porque el mío es de tipo repeticiones (por ejemplo otros son de rumiaciones mentales, etc.).

Y vosotros direis:  “me da que no reunes las condiciones necesarias para ser emprendedor”. Es cierto, puede que no tenga caracter comercial, puede que no sea buen comunicador, puede que esté lleno de inseguridades personales, pero tengo una cosa: talento. Soy bueno en lo que hago, lo que pasa que muchas veces (por no decir todas) en nuestro país vale más parecerlo que serlo. Así nos va.

Bueno, creo que por hoy ya está bien de escribir. Voy a ponerme a trabajar para ver si consigo ser un emprendedor de provecho en la España en la que vivimos. Otro día sigo desarrollando mis andanzas y mi vida.

Categories: General Tags: ,