Los ineptos en las empresas

Martes, 28 de diciembre de 2010 4 comentarios

Tengo que reconocer que lo que ha ocurrido con un amigo mío me ha dejado ciertamente impactado. Os pongo en antecedentes:

Mi amigo empezó conmigo a estudiar una ingeniería técnica, hace ya unos cuantos años. Tardó bastante en sacarla, más o menos el triple del tiempo “oficial”. La verdad que tardó un huevo, pero la sacó, cosa que yo no hice por diferentes motivos que detallaré algún día en otro post (muy resumido: la universidad me pareció lo más lamentable pagado con impuestos que he visto desde que tengo uso de razón).

Yo venía de hacer algún que otro módulo de formación profesional. Además me había preocupado durante años de aprender por mi cuenta, con lo cual llegaba a la universidad con cierto conocimiento previo; mi amigo no. Esa diferencia se mostró fundamental en los exámenes de las asignaturas troncales de la carrera, la espina dorsal por así decirlo, en los cuales sacaba notables y mi amigo suspendía una y otra vez (todo eso sin contar que mi amigo copiaba las practicas, y un largo etcétera).

Hace como 4 meses mi amigo empezó a trabajar en una multinacional. Para conseguirlo mintió en el currículum como un bellaco, incluido que era trilingüe, y se había inventando experiencia laboral de 2 años que por supuesto no tenía. Por si fuera poco no reunía los conocimientos que serían exigibles para desarrollar su labor de una forma mínimamente profesional (hablando en plata: no tenía ni puta idea de nada). Yo ante tal panorama pensé lo que cualquier persona con dos dedos de frente pensaría: a mi amigo lo iban a despedir en a lo sumo 1 mes. Nada más lejos de la realidad, sigue en su puesto después de 4 meses, con lo cual ya ha pasado el periodo de prueba de 3 meses y lo han renovado. Como decía Isabel López i Chamosa: Es evidente que no entendáis nada, yo tampoco.

La cosa no acaba ahí.

Pensaréis: “bueno, está trabajando sin tener ni puta idea pero cobrará poco…”. Pues no: cobra bastante. Hombre, aquí igual me estoy colando un poco porque cada uno puede interpretar la magnitud de un sueldo de diferente manera, a mí desde luego para lo que trabaja me parece un salario muy digno: pasa de 1350 € netos al mes (si le sumamos dietas llega a 1500 €). Realmente ese sueldo es lo que tendría que cobrar si hiciera lo que se le exige, pero no por hacer poco más que nada… Más de la mitad de la jornada laboral se la pasa haciendo tareas poco productivas (navegar por internet), el resto hablando por el messenger, y lo poco que trabaja es copiar & pegar. A mí no me parece mal que alguien gane una pasta por trabajar muy poco, siempre que ese alguien tenga los conocimientos necesarios o haya hecho los méritos suficientes para haber llegado ahí, pero llegar a eso siendo un inútil sinceramente no lo concibo.

Una vez alguien me dijo cual creía que era el funcionamiento de una gran empresa: entras como un pelele y con los años te vas volviendo más y más gilipollas, hasta que un día eres el director general.

Y yo me pregunto: ¿eso pasa en todas partes o es algo excepcional?. Le he consultado a otro conocido/amigo que tengo trabajando en el mismo sector (nada que ver con mi primer amigo, éste realmente sí sabe lo que hace y es un profesional), y lo que me ha dicho no me ha tranquilizado precisamente: en su empresa prácticamente es el único que sabe hacer la o con un canuto. Es decir, su jefe (que por supuesto cobra más que él) es otro inútil que delega la mayoría de sus trabajos en él. Según me ha dicho si en unos meses no le aumentan el sueldo se marchará de esa empresa (a hacer los trabajos de otro jefe inútil me temo).

Para terminar de cuadrar el círculo, mi primer amigo de la multinacional me cuenta que todos sus compañeros están más o menos en el mismo nivel en cuanto a conocimientos (o sea, muy bajos). ¿Qué es lo que ocurre?, ¿hay allí algún tipo-explotado que hace el trabajo de prácticamente toda la planta como ocurre con mi segundo amigo?, ¿qué tipo de criterio utilizan los departamentos de recursos humanos de las empresas para seleccionar personal?. ¿Realmente tener un título universitario te da derecho a cobrar ciertas cantidades aunque seas más tonto que Abundio y tu productividad sea cercana a cero?. A mí la verdad todo esto me deja pasmado…

Si se cumple la lógica más temprano que tarde a mi primer amigo deberían despedirlo (cosa que ya le ocurrió en más de una ocasión). No es que yo quiera que eso ocurra, es mi amigo y no le deseo ningún mal (al contrario), pero creo que ya se le está yendo un poco la cabeza. Según me comentó está planteándose la posibilidad de ir a trabajar una temporada al extranjero a una empresa tecnológica. Piensa hacerlo con su carta de presentación: “Título universitario y conocimientos ínfimos“, ¿eso cuela en el extranjero?.

Por dios, no me digáis que en Google y Microsoft son todos una panda de inútiles, menos dos que son los que diseñaron GMail y Kinnect

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Al borde del colapso en el trabajo

Lunes, 6 de diciembre de 2010 Sin comentarios

En la última semana han ocurrido bastantes cosas (en lo que concierne a mi vida se entiende). Intentaré resumirlas para no escribir un tocho-post.

En el trabajo la cosa iba bastante mal. El ambiente laboral se había vuelto (productivamente hablando) una puta mierda. Lo siento por la grosería, pero es la forma que mejor define la situación. Allí es imposible hacer nada que intelectualmente requiera un mínimo esfuerzo, a no ser que tengas una capacidad de abstracción brutal (cualidad que yo no poseo). No sé muy bien como definir aquello, es una mezcla entre el caos y una verdulería. Ya me jode bastante el tema de que la persona que tengo al lado no haga prácticamente nada y cobre más que yo, pero es que encima no da callada. Para colmo cada hora más o menos viene ‘la conserje’ (chica de puesto menor cualificado dentro de la empresa) a unirse a la fiesta con comentarios profundísimos del estilo: “cari… viste que chico más guapo acaba de salir?, creo que me he enamorado…“.

Aquello me superaba y mi productividad había bajado en picado. Solo podía haber dos motivos para haber llegado a esa situación: o el ambiente laboral era pésimo en términos de productividad, o yo me había vuelto gilipollas de un día para otro. Descartado lo segundo, estuve meditando sobre el tema y decidí que hablaría con mi jefe en un futuro próximo (a ser posible la semana que viene). Voy a pedirle un traslado dentro de la oficina, alegando que mi lugar actual no es el más indicado para el desarrollo de mi actividad (cosa que es verdad). Voy a parecer un asocial, y es muy posible que mis compañeras no se lo tomen bien, pero joder… algo habrá que hacer. A todo esto la culpa es de mi jefe, ¿a quien se le ocurre poner a alguien cuyo trabajo es intelectual al lado de personas cuyo trabajo es social/comercial (usease, hablar)?. Es como poner al ingeniero que diseña los motores codo con codo con la oficinista que se pasa todo el  día hablando por teléfono, es mezclar churros con merinas.

Para ir abriendo camino ya se lo comuniqué a mi compañera el hecho de que iba a pedir el traslado. Oye… mano de santo, al día siguiente creo que fué su día más productivo desde que yo estoy allí. Y me da que se lo comunicó también al resto de trabajadoras porque todas trabajaron sin cesar, incluso la conserje dejó de hacer sus visitas rutinarias para comentar la última tonteria de turno. Supongo que se picaron en su amor propio (cosa que no me extraña). En fin, espero que la semana que viene yo vuelva a estar en mi apartado puesto y pueda trabajar a gusto, que a fin de cuentas es de lo que se trata. Para charlar ya están el resto de 16 horas que tiene el día.

Y poco más… El tema del enamoramiento repentino de mi compañera de trabajo ya está superado; mis hormonas se han vuelto a estabilizar y todo ha vuelto a la calma. Pasó el peligro y no volverá.

Me queda pendiente un tema sobre mi lado emprendedor. Me ha llegado una posible opción de emprender, aunque en realidad me temo que es lo de siempre: haz tú todo el trabajo que eres quien tiene el talento (o lo que es lo mismo: el producto), que ya me encargo yo de gestionarlo a cambio de casi todos los beneficios. Lo lleva claro.

Pero aún así la propuesta ha servido para darme cuenta de varias cosas:

- La primera es que la idea en la que se basa el proyecto es la misma que yo había tenido hace meses, lo cual quiere decir que la idea es buena.

- Aparte de ser buena se vende bien (cosa que yo ya intuía casi al 100%), porque dicho personaje viene del sector y lo sabe.

- Ha servido para despertarme el gusanillo emprendedor, que ya tenía algo apagado después de varios meses de trabajo por cuenta ajena.

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Me gusta una compañera del trabajo

Viernes, 26 de noviembre de 2010 2 comentarios

¿Para qué lo voy a negar?, podría decirse que me gusta una compañera del trabajo; es una jodida realidad. Y digo jodida porque es prácticamente imposible que sea correspondido. Para empezar, la chica (la llamo chica aunque tiene unos 40 años) es muy, muy guapa (lo cual intuyo que tiene algo que ver con mi enamoramiento repentino).

Aunque yo soy una persona que pasa olímpicamente del aspecto físico, creo que aquí mis hormonas me han ganado la partida. La chica, quitándole el físico, no es nada del otro mundo, podría decirse que es incluso del montón (intelectualmente hablando). Ni siquiera parece tener unos grandes ideales, ni ser excesivamente sincera. La verdad, por más que lo pienso, no tiene nada por lo que un hombre podría enamorarse de ella… A excepción claro, del físico, pero eso es algo demasiado efímero.

En mi opinión una relación basada solamente en la atracción sexual no puede ser duradera en el tiempo. Al final esa atracción desaparece, ¿y qué queda?: la nada. Es más que probable que por eso esté soltera y sin novio (a pesar de tener un cuerpazo), seguramente todos sus novios tarde o temprano se cansaban de ella y la dejaban. Sé de buena tinta que con su último novio (bastante duradero en el tiempo por cierto), ocurrió así.

Y esa es la situación, la verdad que no sé qué hacer… Por un lado con mi mierda-autoestima creo que no tengo la más mínima posibilidad de conseguir nada con ella. Pero por otra parte ella me presta atención, se interesa por mí, e incluso ya quedamos alguna vez fuera del trabajo (a petición de ella claro, yo en la vida me atrevería a pedirle nada que no fuera algo relacionado con el trabajo). La cosa es preocupante, últimamente pienso bastante en ella fuera del entorno laboral, lo cual no es bueno. También mi productividad laboral ha bajado bastante, ya que cuando no estoy hablando con ella (la tengo muy cerca), estoy pensando en ella.

De todas formas llevo un par de días que creo que se me está pasando un poco. Puede que mis hormonas estén volviendo a su cauce, y todo vuelva a la normalidad. Lo agradecería mucho, ya que no me gusta la sensación de sentirme atraído por un cacho de carne solo porque tiene un buen culo. Algo parecido solo me pasó una vez con una novia que tuve: nuestra relación se basaba únicamente en el sexo. Fué la peor relación que recuerdo; no controlaba nada (no pensaba con la cabeza precisamente). Solo me sirvió para sufrir, y encima (cómo no…) la tía era tonta del culo, prácticamente no sabía ni leer. Aún así yo perdí el culo por ella. Me juré y me perjuré que eso no volvería a ocurrir.

Dentro de poco tenemos la famosa cena de empresa, ya veremos como acaba la cosa. Supongo que será un desastre absoluto y yo quedaré en el mayor de los rídiculos (derrocho optimismo por los cuatro costados).

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¿Por qué la gente miente?

Martes, 23 de noviembre de 2010 2 comentarios

Hoy escribo en un horario no habitual; he decidido intentar escribir desde el trabajo a la hora de comer, ya que es de los pocos momentos en los que tengo algo de tiempo.

Ayer me pasó algo curioso en mi jornada laboral. Yo ya sabía que una chica que trabaja aquí (la que ocupa el puesto de menor cualificación, y por tanto menor sueldo) no tenía muchas luces, pero ayer descubrí que aparte de eso es otra cosa: una mentirosa compulsiva. Se podría decir que ayer quedó con el culo al aire.

Más o menos la cosa fué así:

De repente viene a mi puesto de trabajo y me dice (delante de otras personas) que había habido un problema técnico con una aplicación que yo desarrollo, básicamente que se habían perdido unos datos “por arte de magia”. Según me explicó la historia yo ya sabía que era muy dificil técnicamente que eso hubiese ocurrido como ella me contaba, pero no dije nada y volví a mi puesto de trabajo diciéndole que lo iba a revisar. Me puse a revisarlo y (para no dar muchos detalles) podría decirse que todo lo que hizo quedó registrado; tenía ante mí una prueba empírica de que me estaba mintiendo. Había realizado un proceso B (vamos a llamarlo así) del que no me había comentado nada, y que en teoría nunca debería hacerse.

Ante mi estupor fuí a hablar con ella:

Yo: “Carmen, ¿seguro que no has hecho nada más antes de que se produjera el error?”.
Ella: “No no, no hice nada más, lo juro…”.
Yo: “¿Seguro?”.
Ella: “Seguirísimo, no hice nada más, solo lo que te comenté”.
Yo: “Mira, es que he estado revisando los datos y muestran que has hecho el proceso B”.
Ella: “No no, de verdad que no lo hice…”
Yo: “Mira, es imposible que no lo hayas hecho porque ha quedado registrado”.
Ella: “Ah… espera… ah… ¡sí, sí!, ¡ahora me acuerdo!, ¡sí que lo hice!”.

Ante eso yo simplemente aluciné en colores viendo la cara dura que tenía esta tía. No solo me había mentido y me iba a hacer revisar parte de mi trabajo para comprobar que no hubiese ningún error, sino que después de haberla pillado en la mentira seguía negándomelo a la cara.

Luego vinieron mil disculpas diciendo que llevaba unos días mal, con problemas personales, etc. Pero si miente en cosas como ésta: ¿cómo narices le voy a creer yo algo?.

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¿Qué tanto por ciento de la población es mentalmente mejorable?

Domingo, 14 de noviembre de 2010 6 comentarios

No sé si es solo una percepción mía, o es cosa únicamente de la sociedad Española, pero tengo sospechas de que en este país la mayoría de la población es poco inteligente (por no decir otra cosa). Me baso únicamente en mi experiencia personal, por lo que puede que yo esté equivocado, pero es lo que llevo viendo desde hace 25 años (usease, desde que tengo uso de razón).

Vaya por donde vaya la mayoría de las personas me parecen iguales. Normalmente suelen ser (a mi entender) egoístas, envidiosas, egocéntricas y falsas, pero últimamente empieza a pensar que aparte de todo eso (que no es poco) también son una cosa más: idiotas. Mi experiencia laboral también lo confirma.

De toda la gente que conozco (que no es demasiada, la verdad), creo que solo puedo nombrar a una persona a la que considere de verdad inteligente. Con inteligente me refiero a que sea capaz de resolver problemas complejos (no, no me estoy refiriendo a elaborar la lista de la compra eficientemente). Tampoco me estoy refiriendo a que tengan estudios universitarios, ya que de esos conozco a unos cuantos y puedo dar fé de que no saben hacer la o con un canuto. Me refiero a cosas como ser expertos en un área técnica determinada de su trabajo: desarrolladores de software, delineantes industriales, etc. Por supuesto, aquí no meto a los comerciales ni cosas parecidas; un trabajo donde lo más importante sean las capacidades sociales de la persona no creo que sea un trabajo mentalmente exigente.

Por mi poca experiencia laboral sospecho que no es fácil encontrar una persona inteligente. Si yo fuera empresario y necesitara contratar a alguien para desarrollar un puesto técnico creo que las pasaría canutas. Lo más probable es que a las entrevistas vinieran recién titulados que no tuvieran la más mínima ídea del tema a desarrollar. Pero no solo eso, que puede entrar dentro de lo normal, sino que es muy posible que además tuvieran poca o ninguna capacidad para aprender cosas nuevas de forma eficiente.

Pongo un ejemplo: un amigo mío (ingeniero técnico) empezó a trabajar en Madrid de programador informático en una multinacional hace 2 meses. Tiene un contrato en pruebas de 3 meses y un problema muy grande: no tiene ni puta idea de programar. ¿Cómo lo contrataron?, muy fácil: mintiendo en el currículum como un bellaco. Cuando empezó no tenía ni idea de programación, eso puede ser asumible en un principio, el problema es que han pasado 2 meses y sigue sin tener ni idea. Es más, creo que podría pasar un año y seguiría sin tener ni idea. A eso es a lo que me refiero: nula formación y nula capacidad, desastre asegurado. Y encima por lo que me cuenta la mayoría del personal está algo mejor que él, pero no mucho más…

Y así nos va, en este país sobran comerciales y faltan desarrolladores. Las mejores cabezas pensantes están en multinacionales, normalmente extranjeras, ya sea en territorio nacional o fuera de él. Lo que hace falta para salir de la crisis son ideas (buenas) y desarrollarlas de forma eficiente. En cambio aquí vamos a lo fácil. ¿Cómo no se van a crear burbujas?, si en cuanto vemos que al de enfrente le funciona algo vamos corriendo a copiárselo. Solo hay que ver la cantidad de empresas que dependían del sector de la construcción, el más evidentemente el de las inmobiliarias, creo que solo en mi barrio había unas diez.

Y ahora con la crisis algo saldrá, seguro… ya sean centros de estética o clínicas dentales, pero lo que está claro es que los inversores de pacotilla (no me estoy refiriendo a todos, sino a los que van a lo fácil) invertirán todos en lo mismo. Tenemos un claro ejemplo con las energías renovables, la cantidad de miniempresas que surgieron como setas…

No me enrollo más. Si conoceis a gente de verdad digna de admiración, por favor decírmelo para ver si me estoy dejando llevar por el pesimismo.

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Mis compañeras de trabajo

Domingo, 7 de noviembre de 2010 Sin comentarios

Es sábado y son las 2:40 de la mañana. En este momento debería estar de fiesta, durmiendo, o haciendo algo productivo (leer libros o documentos técnicos relacionados con mi trabajo por ejemplo). Pero como no me apatecía hacer nada de eso he estado viendo la noria durante media hora, y luego me he puesto aquí a escribir un poco en el blog aprovechando que no tengo mucho sueño (supongo que por los 3 cafés que me tomé durante la tarde).

Vereis, audencia… empiezo a sospechar que una compañera de trabajo comienza a gustarme. Para los que no hayais leído el post anterior os resumo a la susodicha en una frase:  comercial / administradora de casi 40 años, bastante atractiva y con no demasiado cerebro. En realidad creo que no me llega a gustar, sino que es simplemente una atracción física. El caso es que últimamente empezamos a llevarnos bien en el trabajo. Para mi sorpresa incluso es agradable conmigo (yo pensaba que casi todas las guapas eran subnormales, y en realidad lo sigo pensando).

Supongo que en un ambiente laboral llevarse bien con los compañeros es cosa bastante común, pero yo no tengo mucha experiencia empresarial y menos con chicas (y chicas que encima sean atractivas ya para qué contar…). La cuestión es que me he llevado una sorpresa con esta chica, no porque sea muy agradable (que no lo es), ni porque sea muy inteligente (que tampoco), sino porque sencillamente me trata bien, se podría decir que incluso me respeta laboralmente. En el fondo es comprensible, mi trabajo es un trabajo cualificado cuando el suyo podría hacerlo cualquier chica mona que supiera decir dos frases seguidas (e incluso seguramente lo haría mejor).

En el trabajo todo sigue más o menos igual a excepción de que estoy algo desmotivado, y de que la verdad… por qué no decirlo, me toco bastante los huevos últimamente. No es nada preocupante, sencillamente vamos retrasados en una tarea y tengo bastante tiempo libre (aunque no debería usarlo en tocarme los huevos). La verdad que no sé como la gente aguanta 10 o 20 años en la misma empresa y desarrollando el mismo trabajo rutinario día tras día, yo llevo menos de 4 meses y ya empiezo a estar harto de todo. La cosa mejoraría si el trabajo fuera motivamente, y si mi jefe me recompensara o motivara de alguna forma, pero creo que eso no es lo habitual. Es más, empiezo a pensar que parte de la culpa de que este país (España) se vaya a la mierda ya no es solo de los sindicatos y de los políticos, sino de los propios empresarios que no saben motivar a sus trabajadores. Y si los empresarios no tienen el tiempo suficiente debido a que tienen que hacer de comerciales, coordinadores, etc., que deleguen o que contraten a una persona para que lo haga (léase recursos humanos). En fin, no voy a seguir por ahí porque me voy por los cerros de úbeda.

Volviendo al tema sexual, dentro de poco quieren organizar en la empresa una cena de trabajores (no la llamo cena de empresa porque esas que yo sepa va a cargo de la empresa y no de los empleados). Ya me han preguntando si voy a ir, y la verdad no sé qué haré… Si no va mi jefe voy a ser yo contra 4 mujeres, aparte que por mi caracter asocial nunca me han gustado las cenas, siempre me ha parecido una gilipollez como la copa de un pino eso de ir a cenar. ¿En las cenas se habla?, porque si es una excusa para luego salir a tomar unas copas: ¿por qué no hacerlo directamente?, ¿hace falta ir a cenar todos juntos antes?. Aparte por lo que me cuenta un amigo que ya tiene experiencia en el tema (10 años en la misma empresa) casi siempre acaban yendo de putas (aunque claro, allí la mayoría son hombres).

Lo que también me ha dicho es que en las cenas nunca se liga, pero yo no lo tengo tan claro, será que no liga él… otros no sé yo (por soñar que no quede).

Mi trabajo en una PYME

Viernes, 15 de octubre de 2010 Sin comentarios

Estaba viendo en el blog mi último post y ya no sé qué me daba que hubiera pasado tanto tiempo sin escribir nada (para saber el motivo de por qué tanta ausencia leer el post anterior).

Como no tengo mucho tiempo (vuelvo a referenciar el post anterior) intentaré ser breve.

¿Recordais una entrada en la que contaba que tenía una entrevista de trabajo y que estaba literalmente “cagado” de miedo?. Pues bien, increíblemente sigo en la misma empresa. No solamente eso: mi jefe me ha dicho que está muy contento conmigo y que como mínimo voy a seguir hasta Enero (inicialmente el trabajo era hasta Septiembre/Octubre). Por otro lado no me extraña que esté contento, estoy cobrando por debajo de lo que mi trabajo merece. No me quejo porque es un trabajo (al menos en principio lo era) de “corto recorrido“, pero si sigo en la empresa mucho más tiempo voy a tener que pedir un aumento o alguna mejora.

Respecto al trabajo en sí también tengo novedades. Inicialmente desarrollaba mi labor en un ambiente “informático”, pero hace cosa de un mes me cambiaron a un ambiente totalmente distinto. Ahora trabajo en unas oficinas donde estoy rodeado de chochos (quiero decir… de mujeres). Y la verdad, como ser humano se agradece la compañia femenina, aunque desde el punto de vista de la productividad no se pueda decir lo mismo.

Es más, en mi nueva asentación laboral (llámese nueva oficina) inicialmente estaba en un rincón apartado de los chochos (vaya, me he vuelto a confundir, quería decir mujeres…), y trabajaba a gusto y feliz. Todo iba bien (siempre hablando en términos de productividad) hasta que a mi jefe se le ocurrió la feliz idea de moverme de sitio y situarme al lado de las mujeres (esta vez lo he dicho bien). Aquí la cosa cambia, para empezar estoy rodeado de VARIAS mujeres, con lo cual aunque yo no dé pie a una conversación siempre pueden hablar entre ellas, distrayendo con ello al personal (usease a mí). Para colmo de males al estar trabajando cerca del resto de la gente me doy cuenta de una verdad incuestionable que ya sospechaba:  soy el que más curro de tod@s. Al menos esta vez (nada que ver con mi anterior trabajo) creo que no soy el que menos cobra, aunque eso no consuela mucho.

La verdad que hay cosas que no dejan de sorprenderme en el ámbito empresarial, por poner un ejemplo justo enfrente de mí tengo una señorita que hace de comercial/gestora, que según mi opinión su mayor valía como profesional es que está muy buena. Por lo demás no tiene nada del otro mundo, no es excesivamente inteligente y tampoco parece muy comprometida con la empresa. Cualquier comercial medio decentillo de esos que pululan por el mundo le darían mil vueltas, pero eso sí… seguro que no tienen el culo que tiene ella. Y yo me pregunto: ¿eso es suficiente para estar trabajando en una empresa?. Por supuesto el jefe se pasa horas haciendo bromitas con ella, creo que ahí puede estar la explicación. Por otro lado tampoco quiero ser mal pensado y puede que el jefe no haya encontrado a nadie mejor para que diriga su empresa, y no me refiero a alguien mejor capacitado intelectualmente, sino a alguien en el que se pueda confiar (esto último creo que escasea bastante).

Por otra parte luego están un par de chicas de labores de nivel bajo/medio, por así decirlo. Una de ellas es agradable y la verdad que me llevo bastante bien con ella, y aparte se la vé bastante profesional. La otra directamente es gilipollas la pobre (ésta es la que ocupa el nivel más bajo de la empresa), a la par que inaguantable (aquí es donde la tía buena se gana el sueldo: aguantando las subnormalidades de su compañera). Otro día hago un post de esta trabajadora porque la verdad que da para ello…

Y eso es todo; me paso el día rodeado de mujeres (quien me lo iba a decir a mí). La mala noticia es que mi productividad está bajando, y puede que mi jefe me eche a la calle dentro de un mes o dos, pero la verdad que me la suda bastante. A la par de mi productividad mi motivación también está bajando, y eso se nota. Aquí la culpa es un 40% mía y un 60% del empresario. Para empezar, eso de ver que los demás se tocan los huevos mientras yo curro sin parar siempre agobiado por los plazos de entrega no mola nada. Y si a eso le sumamos que varios de los que se tocan los huevos cobran más que tú la cosa empeora.

De todas formas intentaré mejorar mi motivación estos días. A ver si lo consigo.

No tengo tiempo para nada…

Domingo, 8 de agosto de 2010 3 comentarios

No tengo tiempo para nadaHoy domingo aquí me encuentro; en mi casa escribiendo tranquilamente en el blog.

Es la primera vez en los últimos 15 días que tengo unas horas de tranquilidad, y vaya si se agradecen. Desde que empecé a trabajar hace un mes y medio el horario me está rompiendo por la mitad. Trabajo 8 horas (4 por la mañana y 4 por la tarde), con 2 horas partidas por el medio para comer. Desde mi punto de vista es el mejor horario que hay para un programador informático, ya que tienes 2 horas para desconectar y volver con aires renovados despues de comer. Pero eso es desde el punto de vista de la productividad, nada que ver si lo miras desde el punto de vista personal.

Mi vida durante la semana se reduce a: me levanto con el tiempo justo, desayuno, voy a trabajar, vuelvo a casa para comer, aquí tengo 1 hora libre que no da tiempo a invertir en nada productivo, vuelvo al trabajo, salgo del trabajo, me voy al gimnasio 1 hora y media, me voy para casa, ceno y me acuesto. No me queda tiempo para prácticamente nada. Vale que la decisión de ir al gimnasio es personal, y que podría optar por no ir, pero estamos en lo de siempre: para poder hacer algo tengo que dejar de hacer otro algo. Eso no creo que sea solución. La solución desde mi punto de vista es muy simple, hay 2 opciones: o desistes y aceptas que nunca tendrás tiempo para hacer todoas las cosas que te gustaría, o haces algo para trabajar menos horas al día.

Estos días llevo dándole vueltas al coco sobre lanzarme e intentar una aventura como emprendedor (pero lanzarme en serio), y la verdad: solo le veo ventajas. Creo que en este país falta espíritu emprendedor por todas partes. Pongo por ejemplo mi caso: tengo 30 años y actualmente trabajo 8 horas al día para ganar algo menos de 1000 € al mes. Para colmo no es un trabajo estable, mañana dejaré este trabajo por finalización de obra y tendré que volver a buscarme la vida. Pero aún así, suponiendo que encontrase un trabajo estable, si estuviese trabajando 15 años en ese supuesta empresa: ¿hay alguna posibilidad de que algún día llegase a cobrar 4000 €?. Y digo más: ¿hay alguna posibilidad de que algún día llegase a cobrar 4000 € trabajando 4 horas al día?, ¿o incluso no trabajando nada?. No lo creo, al menos trabajando por cuenta ajena, pero como emprendedor y montando tu propia empresa esa posibilidad sí es real.

Entonces, si montando tu propia empresa existe la posibilidad, por mínima que sea, de vivir infinitamente mejor que trabajando toda tu vida por cuenta ajena: ¿por qué solo un porcentaje muy pequeño de la población lo intenta?. ¿No merece la pena intentarlo, aunque sea solamente una vez?. Yo lo tengo claro, y más en mi caso en el que intentarlo no supone prácticamente inversión de capital (monetaria), solamente necesito tiempo y una inversión mínima. Tengo las herramientas (conocimiento), creo en mí y por lo tanto creo en mi producto.

El único inconveniente es que mi faceta comercial flaquea, pero una cosa está clara: si yo necesito un comercial doy una patada y salen 200 comerciales que podrían hacer el trabajo perfectamente, en cambio si un comercial necesita un programador informático como yo da una patada y no sale ni uno. Por lo tanto no hay que complicarse, lo tengo que hacer es lanzar mi producto e intentar venderlo, y si llega el momento en el que vea que necesito un comercial contrato uno y punto.

Ese es mi punto de vista. Si después de haber hecho todo esto fracaso, será el momento de resignarme, aceptar que me pasaré toda la vida trabajando para ganar una miseria, y que no tendré tiempo para prácticamente nada. Pero lo aceptaré después de haberlo intentado al menos una vez, y no antes.

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Mi nuevo trabajo

Lunes, 2 de agosto de 2010 Sin comentarios

<excusas>
Madre mía, desde que estoy trabajando no he escrito nada en el blog. Como pasa el tiempo…
</excusas>

Intentaré ser breve.

Llevo cosa de un mes trabajando allí y ya puedo sacar varias conclusiones (aunque en realidad son las mismas que saqué cuando llevaba 1 o 2 semanas). La primera: mis compañeros de trabajo son muy raros, más que yo incluso, lo cual es mucho decir… Todos son técnicos, es decir (que no se me enfaden los técnicos): baja cualificación y un trabajo muy poco exigente. Básicamente a lo que se dedican es a formatear, reinstalar windows y a pasar un antivirus. Con un poco de paciencia creo que se podría a enseñar a un mono a hacer el trabajo. Todo eso contrasta con mi tarea: estoy programando una aplicación informática, y  aunque no se pueda decir que es lo más díficil del mundo, entraña cierta dificultad. Me paso 8 horas al día programado, a la par que escuchando gilipolleces de mis “compañeros”.

La verdad es que son raros de cojones. Uno de ellos tiene tos nerviosa; se pasa el día tosiendo sin parar, sobre todo cuando está solo (como prácticamente no tengo relación con él creo que ni se da cuenta de que estoy allí). El otro es una especie de ogro asocial. Tiene un amigo (creo que solo tiene uno) que se pasa las tardes allí dando la parpayuela: ese ya no es raro… ese el pobre es idiota. De cada 5 frases que dice, 4 son una subnormalidad. Me recuerda mucho a un compañero de clase que tuve, es del estilo: “¡me cago en dios!“, “¡me cago en la puta!“, “¡joder ostia puta!“, etc.  Pero no en plan guay… (uno puede decir tacos y no ser tonto del culo), sino en plan bobo. Las únicas conversaciones que tienen son de coches y de informática, todas demasiado simples.

Luego está otro personaje clave. Sí… ¡el comercial!, y sí… ¡el comercial tiene pocas luces!. Cuando lo ví no me lo podía creer, pero es cierto, hay un comercial que lleva tropecientos años en la empresa, y aunque es simpático (todo hay que decirlo) el pobre no parece ser muy inteligente (los que seguís el blog sabreis que no suelo opinar muy bien de la mayoría de comerciales). Es más, apostaría a que su sueldo es bastante ridículo (como el de todos los que están allí me temo), pero que lleva aguantando todos estos años por no buscar otra cosa. Para colmo, no parece un gran comercial. Mucha educación y mucho buen tono de voz… pero es que es tonto… y eso se nota. Por lo menos parece buena persona.

Y luego está el cerebro de todo esto: el dueño. Casualmente es el más inteligente de todos, aunque no parece explotarlo mucho. Se le ve bastante vaguete, prueba de ello es que hay nichos de mercado que me temo que ni se plantea explotar. Aún así con diferencia es el que más se preocupa de las cosas y el más atento de todos. Supongo que es porque mi trabajo le incumbe, a los demás como no tiene nada que ver con ellos directamente pasan de mí como de la mierda (y yo de ellos).

Y eso es todo… y yo que pensaba hacer amigos en mi nuevo trabajo (lo llevo claro). Encima como estoy rodeado de gente sin cualificación no aprendo de ellos absolutamente nada (como en mi anterior trabajo). Empiezo a pensar que eso de trabajar en una empresa seria en la que adquirir conocimientos a través de los compañeros es una utopía.

Por cierto, cuando acabe este trabajo tengo pensado lanzar un producto al mercado, estoy a la busca de un socio. Me reuní hace poco con un amigo de un amigo, pero no me convence mucho esa opción. Seguiré mirando a ver… Igual se lo digo a uno de mis compañeros de curro, a ver qué me dice, tengo que pensar si decantarme por el de la tos nerviosa o por el asocial (este último no creo que sea buena opción: con un asocial en el proyecto ya tenemos bastante).

PD: En realidad no son tan tontos, ni tan malos. Puede que yo exagere un poco la realidad… o puede que me quede corto… quien sabe…

Vuelvo a trabajar por cuenta ajena

Martes, 29 de junio de 2010 3 comentarios

Buenas a tod@s.

Increíblemente la entrevista de trabajo del otro día fué bien, tan bien que al final me han contratado y todo :-) . Aunque ya empecé a trabajar ayer (hoy por motivos de la empresa no trabajo), aún no me han enviado el contrato. No me preocupa porque aunque en un 90% de las ocasiones no me fío de la gente, esta vez mi jefe parece una persona seria y voy a darle un voto de confianza. Me ha dicho que esta semana me envía el contrato sin falta, y una vez firmado me enviará una copia del alta en la seguridad social.

Las condiciones no tienen nada que ver con mi anterior trabajo, son como la noche y el día. Esta vez me contrata por cuenta ajena (nada de autónomos), jornada completa y un sueldo muy cercano a los 1000 € netos (antes cobraba 700 € brutos). Aparte de las ventajas como tener nómina, derecho a paro, etc. La verdad que estoy bastante contento, el sueldo no es muy alto, pero veniendo de donde venía estoy bastante satisfecho. Lo malo es que varios proyectos que tenía en marcha voy a tener que aparcarlos, pero bueno, es lo que hay…

Otra cosa mala es que (en teoría) es un trabajo hasta fin de obra, se trata de una aplicación que tengo que desarrollar para una empresa no informática, que es la que me contrata. O sea, que cuando acabe la aplicación se acabó el trabajo… Lo bueno es que no desarrollo la aplicación directamente en las oficinas de la empresa, sino en las oficinas de otra empresa que es de informática (es la que lleva el mantenimiento informático a la empresa que me contrata). Así que quién sabe, igual cuando termine la aplicación me puedo quedar en la empresa informática, lo malo es que si me quedo creo que voy a volver a los 700 € mensuales (desgraciadamente las empresas informáticas de mi comunidad no pagan una mierda).

Aunque la verdad, el panorama es bastante desolador también fuera de mi comunidad. Un amigo mío acaba de terminar la carrera  de informática (yo no la acabé, solo tengo módulos, 2 para ser exactos), y se está dedicando a enviar currículums a punta pala, prácticamente envía a toda España desde Madrid para arriba. Pues bien, solo le contestaron de un currículum en Madrid, y era para una entrevista para ver si le daban un puesto de becario. Condiciones: 5 horas díarias (25 semanales) y 500 € de sueldo. Joder, ¿pero qué puta mierda es esa?, para eso no merece la pena irse a Madrid, ya lo tienes aquí.

Pues nada, ya os seguiré contando qué tal en mi nuevo trabajo. Mi puesto de trabajo (el espacio físico quiero decir) en la empresa esa informática es bastante deprimente, es como un pequeño zulo en un rincón y la temperatura es bastante elevada (te achicharras, vamos…). Ahí se notó mi falta de experiencia me imagino, cualquier otro hubiera negociado para un puesto mejor, o directamente para desarrollar la aplicación desde su casa. Yo no lo pensé porque creí que mi puesto de trabajo no sería tan cutre, sobre todo al ver las instalaciones de la empresa que me contrata que eran la virgen… Pero claro, la realidad siempre supera nuestros pensamientos angelicales.

De mis compañeros de trabajo aún no puedo opinar porque he hablado muy poco con ellos. Aunque a primera vista parece que no tenemos mucho en común, puede que me equivoque (no tengo suficientes datos para saberlo a ciencia cierta). Todo se andará y en unos días espero conocerlos mejor.

En cuanto al TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo), hubo un espacio de tiempo de una semana o dos que parecía que había mejorado, pero desde hace un par de días he vuelto a empeorar. Seguiré intentándolo, ya sabeis que esto es una lucha diaría…

Nos vemos gente, un saludo.

PD: Las normas de uso bloggeras recomiendan no terminar un post con “un saludo”, ni empezarlas con un “hola”, ¿pero sabeis una cosa?, me la suda.

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