La burbuja de las redes sociales

Domingo, 5 de junio de 2011 Sin comentarios

Últimamente se está hablando mucho de una posible burbuja económica 2.0, una especie de vuelta a la actualidad de lo que fue la burbuja de las puntocom.

Voy a dar mi punto de vista.

Personalmente creo que efectivamente vamos a asistir a una nueva burbuja relacionada con internet, concretamente con las redes sociales tipo Facebook y Twitter. Es más, ya estamos asistiendo a ella. El valor de Facebook, por ser el ejemplo más visible, no para de crecer, todo esto sin haber salido ni siquiera a bolsa. Los inversores están ansiosos por invertir en cualquier cosa que huela a “internet 2.0, y esto no es bueno. El valor estimado de Facebook (85.000 millones de dolares), supera en más de 40 veces sus ingresos anuales (en 2010 fueron de 2.000 millones de dolares). Esto es ilógico e insostenible, características ambas típicas de una burbuja ecónomica.

Todo esto teniendo en cuenta que los ingresos en 2010 de Facebook dudo mucho que vuelvan a repetirse en 2011, sino que serán seguramente menores (esto ya es una opinión personal). El modelo de negocio de Facebook (publicidad), no funciona, o al menos funcional mal. Los anunciantes (los verdaderos clientes de Facebook, y no sus usuarios) están o van a empezar a darse cuenta de ello durante este año. Poner un anuncio en Facebook es tirar el dinero. La única publicidad que funciona realmente es la de Google y similares, y explico por qué.

El modelo de Google funciona a la perfección. Por poner un ejemplo, un usuario interesado en comprar una moto va a Google y escribe: “comprar moto“. Ese momento y no otro es el indicado para meterle al usuario la publicidad, puesto que es una publicidad que al cliente le interesa. Desde el punto de vista del marketing es el sistema perfecto, puesto que el cliente estará receptivo 100% a la publicidad. El sistema de publicidad de Facebook no tiene nada que ver, es más, se parece mucho al sistema que hizo fracasar a las empresas puntocom a principios del año 2000. En facebook la publicidad te llega sin que tú la busques, es como el típico banner de publicidad que estamos acostumbrados a ver en las webs por las que navegamos, tienen un ratio de click bajísimo comparado con la publicidad “activa” de Google y otros buscadores.

Es cierto que Facebook cuenta con cierta ventaja, puesto que conoce los gustos y los datos de sus usuarios, pero eso no es suficiente. La publicidad en Facebook sencillamente no funciona, y además es cara. Los usuarios la ignoran, igual que ignoran los banners de las webs. Es casi un mecanismo automático que hemos aprendido con la llegada de las nuevas tecnologías y de internet, todo lo que huela a publicidad el cerebro y la vista lo ignoran. Los clientes (los que pagan los beneficios de Facebook), todavía no se han dado cuenta, pero lo harán.

Seguramente ese momento, cuando la publicidad en Facebook empiece a perder popularidad, será el pinchazo de la burbuja, y el valor estimado de Facebook se desinflará. Eso sí, esta nueva burbuja creo que será de mucho menor tamaño que la del año 2000. Los inversores, quieras que no, tienen todavía reciente la ostia de la última burbuja tecnológica, y creo que eso ayudará a que la burbuja no alcance dimensiones gigantescas. Por ejemplo, Twitter, cuyo modelo de negocio es todavía más insostenible que Facebook, “solamente” tiene un valor estimado de 8.000 millones de dolares, y no creo que vaya mucho más allá.

En el caso Twitter su modelo de negocio se basa en la venta de funcionalidades de búsqueda a los buscadores (valga la redundancia) de internet, como son Google, Bing, etc. Ya que no puedo cobrar a los usuarios cobremos a las grandes corporaciones. Esto es sostenible mientras Twitter esté de moda, mientras la actividad en su red de usuarios sea frenética (como parecerá que seguira siendo, al menos de momento). Pero justo cuando su tráfico disminuya, todo el castillo de naipes se derrumbará. Los buscadores como Google o Bing dejarán de contratarle sus servicios, y Twitter morirá económicamente puesto que según su modelo de negocio es imposible que consiga financiarse por otra vía.

Por todo ello pronóstico un estallido de la burbuja, sobre todo en el caso de Facebook, que sucederá más pronto que tarde. Pero no creo que afecte a la confianza de los inversores en las empresas relacionadas con internet en general, sino solamente a las relacionadas con las redes sociales. Da igual que tengas 500 o 1.000 millones de usuarios si no puedes sacarles un euro, si además el modelo de publicidad que ofrezcas tienen un mal rendimiento estarás abocado al “fracaso”.

Aunque fracaso entre comillas, puesto que generar varios millones de euros de beneficio no creo que sea considerado un fracaso.

Rechazar una oferta de trabajo

Martes, 24 de mayo de 2011 1 comentario

Estos últimos días han puesto a prueba mis verdaderas ganas de emprender.

Hace más o menos un mes envié mi currículum a una empresa. No sé muy bien por qué lo hice, me había enviado la oferta un amigo y al final acabé apuntándome. Hace una semana me llamaron para realizarme una entrevista, yo acepté pero diciéndoles de antemano que no iba a poder empezar hasta dentro de unos meses. Me dijeron que querían conocerme igualmente. Al final fui a la entrevista (en la cual me puse bastante nervioso), y ahí acabó la cosa. Hace pocos días me llamaron para decirme que querían que empezara de inmediato.

En ese momento dudé, las condiciones económicas eran como las que nunca había tenido. Aumentaban mi salario actual en más de un 50%, y me ofrecían un puesto indefinido tras unos meses de prueba. Era como para pensárselo. Lo medité y decidí que no iba a cambiar mis planes, mi sueño es emprender y voy a hacerlo. Si aceptase ese puesto todos sabemos lo que iba a pasar: me quedaría allí hasta que la empresa quebrase o me echase, y si no ocurriese ninguna de las dos cosas me iba a quedar allí hasta que me jubilara. No habría una segunda oportunidad para los sueños de un loco.

Durante estos días he tenido que soportar toda la cultura anti-emprendedora que hay en este país llamado España. Prácticamente el 90% de las personas con las que hablé para pedirles consejo me dijeron lo mismo: “deja tu trabajo actual, aunque sea una putada para tu empresa actual, y vete a la nueva empresa“, o “la otra empresa te paga más, ¿qué es lo que tienes que pensar?”. Por supuesto si decía que no solo no aceptaba el trabajo, sino que además iba a dejar mi trabajo actual en unos pocos meses para ponerme a emprender me llamaban de gilipollas para arriba. Emprender no es una opción. El riesgo no es una opción. La incertidumbre no es una opción.

Da igual lo que digas, la gente solo oye una cosa: “buen sueldo y contrato fijo“, me imagino que la opción de que la empresa vaya mal y cierre despidiendo a todos sus empleados ni la contemplan. Hoy en día ni siquiera estar en una multinacional como Teléfonica te asegura el puesto.

Al final he rechazado el empleo. Les he dicho que hasta dentro de varios meses no podría empezar. Imaginaos si el mercado laboral está mal (de gente cualificada quiero decir), que es posible hasta que me esperen. No por gusto me imagino, sino porque no encuentren a nadie para el puesto. El dueño de la empresa me lo dejó claro: necesitaban a alguien que funcionara y que lo hiciese ya, nada de ir allí durante unos meses a aprender. Querían a alguien que fuera muy productivo y desde el primer momento. Le deseo suerte.

Yo mientras tanto seguiré con mis planes: 12 meses de aventura, de energía, de motivación, y de experiencias.

Mi primera reunión con un posible socio

Domingo, 15 de mayo de 2011 Sin comentarios

El otro día tuve una reunión con un posible socio para mis futuros proyectos. Aunque estoy teniendo contacto con otros “candidatos”, ésta era la primera reunión “física” en la que nos encontrabamos cara a cara para charlar. Con el resto de candidatos no pude tener este tipo de reuniones porque la mayoría son de fuera de mi comunidad autónoma, y aunque eso en principio no es un problema excesivamente grande, siempre es mejor poder verle la cara a tu interlocutor. Además considero que una de las funciones más importantes del socio es animar, parece una tontería pero desde mi punto de vista lo más importante para que un proyecto tenga éxito son dos cosas: conocimiento y motivación. Ambas son igual de importantes.

La reunión en sí fue bastante bien. Yo no estoy acosumbrado a hablar más de 20 segundos seguidos ante un desconocido, y me sentía un poco como un comercial que tiene que venderle un producto a un cliente. Afortunadamente para mí cuento con un argumento muy convincente (a tenor de lo que he visto hasta ahora): mi trabajo. No es bueno echarse flores a uno mismo, en todas partes leemos el eslogan de: “sé humilde y triunfarás”. No estoy muy de acuerdo con eso. Está claro que por muy bueno que seas en algo siempre habrá alguien mejor que tú, es más, seguramente hay bastantes mucho mejores que tú, pero eso no quita para que la mayoría esté por debajo (profesionalmente hablando).

En mi gremio, y dentro de mi especialidad, abundan los zoquetes (todo esto eso me refiero a España por supuesto, en EEUU por poner un ejemplo dudo mucho de que sea así). Conozco unos cuantos compañeros de profesión, y la verdad, no conozco a nadie que sea tan bueno como yo. Es más, prácticamente no conozco a nadie que ni siquiera se me acerque. Haberlos los hay, eso segurísimo, pero yo no los conozco. Y en cuanto a su situación laboral, el 95% de ellos están en multinacionales o grandes empresas cobrando una pasta gansa. O eso o han montado una empresa por su cuenta (en cuyo caso la pasta que ganan todavía es mayor).

Retomando el tema de la reunión con mi posible socio, yo llevaba ya media hora dándole la turra sobre mis proyectos, a lo cual él asentía medio convencido. Hasta ahí el éxito de mi intervención se basaba exclusivamente en mi capacidad oratoria (bastante lamentable por otra parte). Entonces empecé a enseñarle trabajos míos y la cosa cambió. Su expresión empezó a mostrar una ilusión mayor, y a partir de ese momento ya era él el que tenía que convencerme a mí. Al final estuvimos más de 2 horas hablando, la cosa fue bastante bien. Él incluso me ofreció colaborar en trabajos puntuales suyos (cosa que la verdad no me interesa, ya que si quisiera trabajar en algo que no fuera un proyecto propio seguiría en mi empleo), y al final quedamos en seguir en contacto.

Como persona me causó bastante buena impresión. Una persona madura; casado y con hijos. Me dió un poco de mala impresión que bebiera algo con alcohol durante la charla (yo soy abstemio), igual debería pedirle un análisis de orina como hacen en las grande multinacionales. Me imagino que si hay algo malo en él saldrá a relucir en las siguientes reuniones (suelo captar muy bien a la gente y sería raro que se me escapara algo).

Como profesional se acerca bastante a lo que pido, no llega a mi nivel dentro de mi rama pero como ya digo mi caso es una excepción, en su especialidad me imagino que será algo parecido y las grandes figuras estarán en grandes compañías y son totalmente inaccesibles. Aún así me gusta bastante como trabaja, creo que podemos entendernos muy bien.

Dentro de unos 2 ó 3 meses empezaremos a desarrollar los proyectos. Hasta entonces espero no perder lo más importante, la ilusión.

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Ya tengo socio

Lunes, 9 de mayo de 2011 Sin comentarios

Por fin creo que lo he encontrado: se puede decir que ya tengo socio.

Se trata de un profesional que complementa mi perfil, y que hará lo que yo no puedo hacer (y a su vez yo haré lo que él no puede). Se trata desde mi punto de vista del tandem perfecto; creo que vamos a funcionar muy bien.

También tenemos el primer proyecto entre manos, en el cual tengo tenemos bastante fé en que va a tener éxito. Ya os iré contando según vaya transcurriendo los acontecimientos.

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Odio a las pijas

Lunes, 2 de mayo de 2011 Sin comentarios

Últimamente todos mis posts llevan de título un ‘Odio a algo‘: ¿debería empezar a preocuparme?. Yo creo que no, más bien signifíca que (en mi modesta opinión) el mundo es una mierda muy grande. Eso no significa que no haya cosas buenas, por supuesto que sí, pero deben ser un 10% (tirando por lo alto) comparado con el otro 90% que no es más que un montón de basura.

Pues nada…, que no me gustan las pijas. Y diréis: ¿y los pijos sí?, pues támpoco, pero los tolero mejor. Todo esto viene a colación porque tengo una compañera de trabajo que es superpija, a la cual no soporto y cada vez que habla me dan ganas de meterle una zapatilla en la boca para ver si se calla. En realidad lo que me molesta no es su forma de hablar en sí, sino ciertos comportamientos que por regla habitual van a asociados al término ‘ser pijo‘. Entre ellos el que más detesto es la falsedad, seguido muy de cerca por la actitud pelota hacia los jefes, y acompañado por la incapacidad neuronal (uséase: falsos, pelotas y subnormales).

Desconozco el hecho de si hay pijos inteligentes, en el caso de mi compañera de trabajo pijería e inteligencia no van de la mano, pero no hace falta pensar mucho para darse cuenta de que alguien que valora por encima de todo su aspecto físico no puede ser muy listo. En el caso que yo conozco se cumplen todos los estándards: persona muy atractiva pero tonta del culo, y por si fuera poco más falsa que un billete de 30 euros. Me repatea su forma de entrar los lunes por las mañanas con su saludo reglamentario: “holaaa chicosss, ¿qué taal el fin de semanaa?“. Y yo me pregunto: ¿para qué coño quiere saberlo si es obvio que le importa una mierda?.

Pero lo que más me llamó la atención, y literalmente me dejó alucinado, fue su actitud pelota hacia nuestro jefe. Cuando la oí hablar por primera vez no daba crédito a lo que estaba escuchando. Llevo 8 meses trabajando en la oficina y no la escuché ni una sola vez llevarle la contraria al jefe: JAMÁS. Es como un chimpance que habla y repite constantemente lo que quieres oir. Un día de estos mi jefe va a proponer una idea estúpida, como despedir a los clientes con una patada en el culo de la que se van, y ella es capaz de decir: “es una idea geniaaal, ¿verdad chicoosss?“.

La verdad, no creo que esa actitud la lleve a ninguna parte. Su aportación a la hora de valorar ideas para la empresa es nulo. Su nivel de cualificación es bajo (realmente trabaja ofreciendo soporte telefónico, y de los simples). Si la despidieran y tuviesen que encontrar sustituta tardarían medio milisegundo, y seguramente sería alguien mucho más productivo. Ella lo sabe (supongo), y la única forma que tiene a su alcance de agradar es hacer la pelota. Es más, apuesto a que se lo toma como una actividad profesional, y después de un discurso de los suyos de peloteo absoluto se va para casa y piensa: “qué bien has estado hoy, te has ganado el sueldo del mes“.

En fin, mientras ella sigue con sus grandísimos aportes en forma de peloteo, la empresa se hunde, los resultados bajan y el futuro es incierto. Pero si al final la empresa cierra (cosa que puede pasar) y a ella la despiden, no creo que tenga problemas para volver a encontrar trabajo.

Al fin y al cabo, ¿quién no contrataría a una pija guapa y pelota?.

Mis sensaciones en el trabajo

Lunes, 25 de abril de 2011 Sin comentarios

Estaba pensando como podía resumir lo que siento cuando voy al trabajo y veo a varios de mis compañer@s, y me acordé de una escena de la película Matrix.

Smith, cómo te comprendo…  (Ver vídeo en Youtube)

Odio mi trabajo

Viernes, 8 de abril de 2011 1 comentario

Ya está, me he cansado: estoy hasta los huevos de mi trabajo. Es lo que tiene cobrar un salario muy inferior al que deberías cobrar, al final te cansas, te desmotivas y tu rendimiento se resiente (y mucho). Todo entra en un círculo vicioso en el que nadie sale beneficiado, aunque a tu jefe eso se la sople porque sabe que aún rindiendo menos sigues siguendo un chollo (laboralmente hablando).

Os resumo la situación para los que acabéis de llegar: Hace casi 3 semanas hablé con mi jefe y le pedí un aumento, le comenté que por favor no tardará mucho en contestarme. Está claro que pasó de mí como de la mierda porque aún estoy esperando una respuesta. Según mi razonamiento creo que está “esquivo” con el tema porque piensa que si no me da el aumento (cosa que ya doy por seguro que será así) yo me mosquearé y me piraré ipso-facto de la empresa (algo que no ocurriría tan rápido, y mira que se lo dije). El resultado de todo esto es que mi mala hostia aumenta cada día que pasa sin recibir una respuesta, y las ganas de pirarme y ponerme a emprender YA también.

El problema es que resolverlo no es fácil: soy extremadamente díficil de sustituir (manteniendo mi salario, claro). Con lo cual si no quiero dejar a mi jefe tirado en la estacada (cosa que cada vez me preocupa menos) tengo que terminar los proyectos que acordamos. Por lo menos me quedan unos 3 meses de puta agonía trabajo.

Y yo me pregunto, ¿el sueldo de un trabajador no debería ir en consonancia con lo difícil que sería reemplazarlo por otro?. Porque digo yo, si tengo un sueldo de 900 € es porque a mi jefe le resultará fácil cambiarme por otro trabajador cuando yo me vaya. La ley dice que tengo que avisar con 15 días de antelación. Vale, voy a enrollarme; le doy 1 mes. ¿No es suficiente?, le doy 2 meses. ¿Tampoco?, 3 meses… ¿¿tampoco??. Joder, me da que algo está fallando en la ecuación.

Suena duro decirlo, y puede que hasta algo pretencioso, pero a mi jefe le resultaría imposible sustituirme manteniendo mi salario actual, como mínimo tendría que duplicarlo. Aún así eso no le garantizaría que el que viniera pudiera hacerlo mejor que yo. Es más, hay altas probabilidades de que fuera un inútil integral, pero por muy mal que lo hiciera al menos cobraría un mes o dos (que serían como 4 meses de los míos).

Mientras tanto yo veo pasar la lenta agonía de las jornadas laborales desde mi silla, intentando trabajar lo más rápido posible para pirarme cuanto antes. Pero mi desmotivación no me permite estar 8 horas dando el máximo (ni mucho menos), con lo cual no tengo más remedio que seguir aquí sufriendo hasta terminar todo el trabajo pendiente.

La otra opción es mandar a mi jefe a tomar por culo, y que se busque la vida. Seguro que si él tuviera que despedirme me avisaba con 15 días de antelación y se colgaba una medalla por ello.

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A la busca de un socio

Martes, 8 de marzo de 2011 1 comentario

Lo tengo decidido: necesito un socio.

Después de tan profunda reflexión, el siguiente paso en mi estrategia será hablar con mi jefe y pedirle un aumento. No descarto que mi futuro socio sea él mismo, ya que en caso de que se niegue a proporcionarme el incremento de sueldo (porque no quiera, o porque no pueda), voy a proponerle continuar los proyectos actuales pero desde un punto de vista un pelín diferente. En vez de que yo sea el empleado (el cual cobra un sueldo bastante ruinoso) y él el jefe, ir a partes iguales de tú a tú.

No sé qué me dirá, pero por si acaso yo ya he empezado la búsqueda de mi futuro socio.

Primeramente: no vale el primero que pase por delante.

Ya que vamos a formar un duo profesional, qué mejor que uno tenga las habilidades que le faltan al otro. En mi caso necesito que tenga conocimientos y habilidades de dos cosas concretas: profesionalidad en lo referente al trabajo técnico a realizar, y carácter comercial. Desde mi punto de vista eso es bastante complicado, ya que una cosa es antagónica a la otra. Concretamente (en mi opinión) los comerciales son eso: comerciales, y no suelen tener ninguna otra habilidad (mucho menos habilidades técnicas). A lo sumo pueden tener ciertas dotes de dirección de empresas y, si hay suerte, liderazgo e inteligencia.

Analizando la situación decidí intentar encontrar un socio con conocimientos técnicos medio/avanzados (lo más importante teniendo en cuenta las características del proyecto), y si fuera posible ciertas habilidades comerciales, aunque fueran mínimas.

Con esa idea puse varios anuncios en diferentes medios. Buscaba un socio no-inversor (de dinero contante y sonante me refiero), y que pusiera su trabajo a cargo del proyecto, igual que yo haría con el mío. Recibí más de 50 solicitudes (mi perfil profesional es de los más demandados). Yo contento y feliz me pongo a examinar los diferentes currículums que me iban llegando, mi gozo en un pozo: los buenos profesionales se podían contar con los dedos de una mano, y además la mayoría ya estaba trabajando. Aún así es esperanzador ver la cantidad de gente que, a pesar de la situación económica actual, decide intentar emprender.

Me llamó la atención la cantidad de gente que se había incorporado al desempleo de forma reciente, con una experiencia de 15 ó 16 años en el mercado laboral. La mayoría venía de trabajos en la industria (en multinacionales extranjeras ubicadas en España). Supongo que los han despedido y están intentando reconvertirse a otro sector.

Me recuerda mucho a la situación de un amigo conocido que lleva bastantes años en una multinacional; espero que no le pase lo mismo.

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Película: La Red Social

Miércoles, 23 de febrero de 2011 Sin comentarios

Lo primero pedir disculpas por no actualizar el blog, hoy hace exactamente un mes del último post y no quería dejar pasar la barrera psicológica de los 30 días sin escribir.

El otro día estuve viendo la película “La Red Social” (trata sobre la historia de Facebook). La recomiendo totalmente, sobre todo si eres emprendedor de una “puntocom“. Es muy motivador ver como la red social más grande del mundo fue surgiendo de la nada hasta lo que es hoy en día. Además rompe unos cuantos mitos de lo que se supone que tiene ser un emprendedor.

Para empezar el protagonista (Mark zuckerberg, creador de Facebook) es una persona con nulo carácter comercial (al menos en la película), poco hablador y algo asocial. Aún así eso no le impide ser el verdadero cerebro de su empresa, el motor que lo mueve todo y sin el que sería imposible triunfar. En cambio hay otros protagonistas que son total prescindibles, en especial su socio (director financiero: o sea el que puso la pasta). Desde mi punto de vista es el típico inútil que se aprovecha del talento de otros; prácticamente no hace nada aparte de dar ánimos. Ser un bastón en el que apoyarse en los momentos de debilidad es importante, pero tanto como para llevarse el 35% de los beneficios por hacer de animador empresarial me parece un poco excesivo.

Cambiando de tema, mi situación laboral creo que está a punto de dar un giro. Como los seguidores de este blog sabréis actualmente trabajo para una empresa por cuenta ajena, en la cual estoy muy contento si no fuera por lo de siempre: el sueldo. A mediados del mes que viene voy a pedir un aumento, no sé si conseguiré mi objetivo pero al menos voy a intentarlo. En caso de que no vea aumentar mi retribución (la cual por cierto está muy por debajo de mi productividad), llegaré a un acuerdo para terminar las tareas pendientes y me marcharé de la empresa. No me gusta dejar a la gente tirada y no lo haré, sobre todo porque me han tratado bastante bien, todo hay que decirlo.

Una cosa la tengo clara, en el caso de que no consiga el aumento los planes son los siguientes: emprender durante los próximos 12 meses. Ya he hablado con mi ex-jefe, del cual no guardo buen recuerdo en la relación jefe-empleado, pero confío en que como socio las cosas sean diferentes. Hemos llegado a un acuerdo e iremos casi a partes iguales. Y aquí es donde enlaza la historia con la película, ¿recordais al inútil del director financiero del que os hablé antes y que no hacia nada?, lo vais pillando, ¿no?… Él (mi ex-jefe y futuro socio) se encargará de poner financiación si fuese necesaria (mínima por otra parte), y de la labor comercial (también mínima, por lo menos de momento).

La idea es crear una puntocom (ya tenemos varias ideas), ganas y conocimientos por lo menos no van a faltar. Si no conseguimos resultados evidentes durante los próximos 12 meses renunciaré y me pondré a buscar empleo. La cosa está muy mal pero no creo que tenga problemas en encontrarlo, máxime si presento los proyectos de esos meses como carta de presentación. En caso de no conseguir el objetivo (no me gusta la palabra fracaso) no será tiempo perdido ni mucho menos, ya que aprenderé muchas cosas por el cámino (formación técnica) y me servirá para ponerlo en el currículum.

En fin, a ver como avanzan los acontecimientos. Igual consigo el aumento y al final todo se queda en nada, estoy por pedir más de la cuenta no vaya a ser que me lo den… :-P .

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Intentando superar el Trastorno Obsesivo Compulsivo

Domingo, 23 de enero de 2011 2 comentarios

Ya está: me he cansado del trastorno obsesivo compulsivo (TOC para los amigos). Después de algo más de 20 años sufriéndolo he decidido luchar con todas mis fuerzas contra él. Aunque no sé si será suficiente.

Ya he hablado varias veces del TOC. Dependiendo del tipo que tengas y de su grado de severidad, puede afectarte de diferente manera en tu vida diaria. En mi caso podría decirse que es de “problemática media”, puesto que no me impide llevar una vida más o menos normal, aunque sí que la hace un tanto especial. Mi tipo de trastorno obsesivo compulsivo es de los catalogados como “repetitivos” o de “comprobación”; se basa casi exclusivamente en una serie de manías, consistentes en repetir constantemente acciones de uso diario. Por ejemplo, una persona normal cierra el grifo cuando termina de lavarse las manos una sola vez, yo lo abro y lo cierro 5 veces. Así con muchísimas cosas…

Según he leído últimamente, está relacionado con una área del cerebro que regula la “flexibilidad” (referida a la toma de decisiones, no a lo que eres capaz de doblar la columna sin partirte una vértebra). En mi caso la flexibilidad es nula, por lo tanto si estoy acostumbrado a que al posar el móvil éste quede mirando en una determinada posición y lo poso en una posición distinta, no soy capaz de soportarlo y necesito ponerlo en la posición “habitual”, ya que si no lo hago sufro de un ataque de ansiedad. Pues así con muchas cosas del día a día. Aún así no me afecta especialmente porque intento que nadie lo note, y creo que lo logro aceptablemente, quitando a mi círculo más cercano al cual es casi imposible ocultárselo.

De todas formas, uno se cansa de tal forma de las manías estúpidas que intenta ponerles remedio en infinidad de ocasiones. Me imagino que será algo parecido a intentar dejar de fumar, hay personas que lo intentan muchas veces a lo largo de su vida y no lo consiguen. Hace 3 semanas empecé a leer un libro sobre el trastorno obsesivo compulsivo, no era la primera vez que leía sobre el tema ni mucho menos, pero no sé por qué esta vez fue diferente. Me dio fuerza y conseguí cambiar mis hábitos. Todo eso coincidió con que yo estaba de vacaciones en el trabajo, lo cual creo que ayudó mucho, ya que no estaba influenciado por las situaciones de estrés que me produce la jornada laboral. Estuve como 2 semanas muy, muy bien, prácticamente sin TOC. Cuando comencé de nuevo a trabajar la cosa fue empeorando paulatinamente, no llegó al nivel inicial pero empeoró mucho comparado con las vacaciones. Ahora estoy intentando volver a empezar (una vez más), y retomar el estado que había conseguido.

Y vosotros (los que no sufrís de trastorno obsesivo compulsivo) os preguntareis: ¿no se puede hacer nada más?, ¿terapia?, ¿medicación?. Y la verdad, no lo sé… Nunca he ido a un psicólogo/psiquiatra a exponerle mi problema, más que nada porque no creo en ellos (tuve malas experiencias en el pasado). Aparte, el TOC se debe a un problema químico en el cerebro, conozco psicólogos que sabiendo toda la teoría sufren de trastorno obsesivo compulsivo. No creo que el problema pueda resolverse a no ser que sea compensando esa situación en el cerebro mediante medicación. Y ahí es donde entra el segundo problema: ¿la medicación tiene efectos secundarios?, según he leído en internet y en libros: . Normalmente son ansiolíticos; producen somnolencia, reducen la concentración, etc. Aunque para ser sinceros, nunca he tomado medicación para ver si realmente producen todos esos efectos que dicen.

De momento seguiré luchando por mi cuenta, y si no consigo superarlo al menos intentaré tenerlo bajo control y me moriré con él, al igual que hará mi padre (que también lo sufre).

PD: Siento el tostón, pero me apetecía escribir una entrada sobre mi trastorno obsesivo compulsivo.