Mis amigos, los débiles
Son las 3:30 de la mañana de un sábado, y mientras la mayoría de la gente (más o menos de mi edad) está por ahí de fiesta, yo me encuentro en el salón intentando escribir un post desde el portátil, mientras mi novia duerme en la cama desde hace un par de horas.
Hoy voy a intentar hablar de mis amigos, de mis pocos y escasos amigos. La verdad, nunca fui muy pródigo en cuanto a cantidad de amistades, sí que intenté (e intento) serlo en la calidad de las mismas. Ahora mismo podría decirse que tengo dos amigos (sin contar familiares), puede que como mucho tres (si incluyo a mi exjefe de hace un par de años, aunque su amistad me temo que no es muy sincera, ya que se basa en su propio interés).
Desde hace un tiempo tengo bastante abandonado a los amigos, ya casi no salgo de fiesta y los veo muy poco. Dejé de salir a menudo porque me cansé de hacer siempre lo mismo, es decir: 1) salir, 2) beber, 3) intentar ligar, 4) intentar volver a casa y 5) al día siguiente tener una resaca de espanto.
Hace dos años dejé de beber. Ahora no bebo nunca (bodas incluidas), aunque eso no me quita para seguir saliendo de vez en cuando. Salgo y me lo paso bien sin beber, lo que ocurre es que si no bebes te das cuenta de la cruda realidad: salir de noche es una puta mierda. Lo único que me sigue motivando a seguir saliendo es ver a mis escasos amigos.
Hablando de ellos, siempre he tendido a hacerme amigo de los débiles.
No sé si es porque yo también soy débil, pero siempre me he sentido más cómodo con ellos. Entre mis amigos nunca ha habido un “triunfador de la ostia“, alguien del que puedas decir: “joder, qué bien le trata la vida“. No, más bien todo lo contrario. El único que guarda cierto parecido con eso es mi exjefe (el que se mueve por interés).
El resto os los resumo de forma rápida:
- Uno tiene una enfermedad mental (esquizofrenia). Ya lo conocí así, la verdad que lo lleva bien porque toma la medicación a rajatabla y es perfectamente consciente de su enfermedad. Exteriormente se le nota en que (por culpa de la medicación) es muy lento de reflejos. Es muy buena persona, que es lo único que importa.
- Mi otro amigo, profesionalmente y en su vida en general, es un completo desastre. Le gusta la fiesta y el alcohol más que a un tonto un lápiz, sale de noche todos los días que puede (viernes, sábados y vísperas de festivos). Siempre que sale se emborracha (y mucho), con lo cual se pasa un tercio de la semana borracho, durante casi TODAS las semanas del año. Tiene un problema, ya se lo dijimos muchas veces pero nos ignora. Creo que todo se debe a una gran falta de autoestima. También es una gran persona y un verdadero amigo.
- Luego está el resto, “los conocidos”, que no se diferencian mucho de los desconocidos.
Como véis, no se puede decir que tenga muchas amistades. Mi facilidad para hacer nuevos amigos es casi nula, no solo porque me resulte muy díficil acercarme a la gente (que lo es), sino porque además la mayoría de personas con las que me encuentro no me caen bien (seguramente el problema es mío).
Mientras tanto, intentaré cuidar más a los pocos (dos) amigos que tengo.
Me caen bien tus amigos xD.
Me caes de puta madre EOC. Más temprano que tarde aparecerán más amigos. ¿Colegas? ¡Un abrazo artista!