Mi experiencia diaria como emprendedor
Bueno, ya tocaba escribir una entrada desde el trabajo…
La verdad que hoy no me apetece trabajar más, llevo ya 7 horas y media y todavía me queda otra hora y media más (me paso una media de 9 horas diarias en la oficina). Además hoy hace un calor horrible… con lo cual por supuesto estoy más solo que la una (es un edificio que alberga varias oficinas, pero con este calor la gente debe estar en la playa).
Mi día a día como emprendedor de momento es un poco coñazo, para qué vamos a engañarnos… Todavía no me puse en serio con los proyectos, me paso los días desde hace una semana realizando cosas no muy excitantes como montar la web con la imagen de la empresa. No es algo que me apasione. Hasta entonces estuve enfrascado con un proyecto de un cliente que termine hace pocos días, ¡por fin soy libre!. Me ha salido otro proyecto pero he pedido tal cantidad de dinero que espero que el cliente me diga que no, estoy harto de hacer trabajos por debajo del precio de mercado, ¡eso se acabó!.
A partir de ahora si alguien quiere contratar los servicios de mi empresa tendrá que pagar lo que es justo (según el mercado, que es el que manda), y si no quieres… pues que te den por culo. Me he cansado de empresarios ratas que quieren obtener un chollo en cada trabajo, siempre intentando pagar un 50% del precio real del servicio. Ni hablar.
Por otra parte, la pregunta que todo emprendedor debería hacerse durante sus primeros días de servicio es: ¿estoy aprendiendo algo?. En mi caso sí, pero son sobre todo cosas técnicas que no tienen mucho que ver con ser emprendedor y sí con ser técnico. Por poner un ejemplo: el típico fontanero que aprende a instalar un nuevo tipo de tubería, ¿eso es aprender algo como emprendedor?, yo pienso que sí pero si le preguntas a la marabunta de comerciales emprendedores en España te dirán que no.
De todas formas (ya lo he explicado alguna vez), mis aspiraciones no son trabajar para clientes, sino montar un startup tecnológica. Para que la gente lo entienda: un facebook. Aquí cuando se lo comentas a los emprendedores con los que suelo toparme normalmente me dicen que estoy loco, más que nada porque no conocen ese modelo de negocio: “¿montar qué?, ¿pero qué producto vas a vender?”.
Si no les hablas de productos, de proveedores y de comerciales son incapaces siquiera de imaginárselo. Hace poco tuve ocasión de realizar un plan de viabilidad con una herramienta de software diseñada a tal efecto y me daba la risa, todo era: “vas a vender 100 productos al mes, con un coste de 50 € = 5000 € de ganancia“. En España todo lo que se sale de lo habitual a la gente le parece una locura, ¿así como coño vamos a innovar nada?.
Recuerdo cuando le planteé la idea a un conocido, me respondió: “mira, ya no tengo edad para andar haciendo experimentos”.
No te preocupes, ya tendrás tiempo cuando te quedes en el paro.
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