Archivo

Archivo para la categoría ‘Obsesivo Compulsivo’

Fin de semana duro

Lunes, 14 de Junio de 2010 Sin comentarios

Este no ha sido un buen fin de semana, estoy bastante desanimado (por no decir deprimido).

Todo comenzaba bien, saliendo con unos amigos el viernes de fiesta: el fin de semana prometía. Pero la verdad que no fué lo que esperaba, básicamente porque mi mejor amigo (tengo muy pocos amigos, y ese podría considerarse que era el mejor) se enfadó conmigo sin un motivo demasiado consistente (desde mi punto de vista, claro). No sé que le pasó, llevaba ya unos días raros, y el viernes termino de explotar por una tontería.

Llevaba ya una temporada quejándose de mi TOC. Aunque él no lo llame así, sabe que tengo 8.000 manías y que soy muy, muy obsesivo. No lo sé, supongo que esas manías (con el tiempo) desgastan a cualquiera. Pero me jodió porque pensaba que era mi amigo, y que me aceptaba tal como soy. Ahora lo pienso y creo que llevaba años intentando cambiarme, intentando eliminar mi transtorno obsesivo compulsivo, aunque sin decírmelo claramente ni llamarlo con ese nombre. Pero cambiar eso no es fácil.

Llevo más de 20 años siendo obsesivo compulsivo, desde la infancia. Mi TOC no se va a ir así como así por unas cuantas charlas de un amigo, por muy buenas intenciones que tenga; no es tan sencillo. Se lo intenté explicar muchas veces pero no lo entiende, supongo que como mucha gente vé el TOC como una tontería. Es como el que nunca fumó y se enoja porque su mejor amigo no puede dejar de fumar después de toda una vida fumando. Desde mi punto de vista mi TOC solo se podría curar de una forma: con medicación, no hay más. Lo que me pasa es algo químico (está demostrado que algo falla en nuestros cerebritos obsesivos), y solo se podría corregir eliminando el factor que lo produce (algo de los neurotransmisores y la falta de no sé qué sustancia química).

He leido en foros gente a la que le ha funcionado la medicación, lo que pasa que yo no quería recurrir a ella. Me había acostumbrado a convivir con el TOC, pensaba que no era tan grave y que no le molestaba a nadie más que a mí, pero por lo visto me equivoqué. ¿Y si también le molesta a más personas?, ¿y si mi novia viene un día y me dice: “cariño, me he cansado de tu TOC, manías o lo que sea, olvídame“?… No lo quiero ni pensar, realmente me dolería que me dejara por culpa de algo que no puedo controlar. Si hay alguien con transtorno obsesivo compulsivo leyendo esto seguro que me entiende. Si el que lo lee no tiene transtorno obsesivo compulsivo seguramente pensará (como mi amigo) que estoy exagerando.

Y esa es la situación. Ahora mismo mi amigo está mosqueado conmigo y yo cada vez tengo menos ganas de verle, ya que cada vez que lo veo me sermonea con mi TOC y mis manías. Y pensar que estuve a punto de confesarle que soy obsesivo compulsivo… Nunca se lo conté a nadie, pero creo que si alguna vez se lo contase a alguien y esa persona no fuera un psicólogo (o un psiquiatra) no me entendería.

Mi vida social me recuerda mucho a la vida del Doctor House en la serie de televisión, y mi amigo sería algo así como Wilson en la serie. Creo que House una vez está a punto de perder a su amigo por ser un bicho raro asocial, pero al final lo recupera. Ojalá a mí me pase lo mismo.

Cómo un defecto físico puede minar tu autoestima

Martes, 2 de Marzo de 2010 Sin comentarios

La verdad es que estoy hasta los huevinos de mi problema físico. Se trata de que veo mal de un ojo (un 60% tirando por lo bajo, depende mucho de quien te gradúe). Por el otro ojo veo bien, pero es una enfermedad degenerativa y nada te garantiza al 100% que no vaya a empeorar. Aún así se trata de una enfermedad que se va deteniendo con la edad, y a mis años ya debería pararse (aunque nunca se sabe).

Desde entonces me doy cuenta que hasta que sufres un problema de este tipo la gente no valora lo bien que se está sin ningún problema físico. En mi caso intento poner remedio lo mejor que puedo, utilizando las últimas técnicas (estoy operado de un ojo y mejoré bastante), probando lentillas vanguardistas, etc. El problema es que las lentillas no las tolero bien, y si las uso mucho el ojo se pone rojo y existe más riesgo de que empeore la enfermedad. Es como si a un cojo le dicen que usando muletas su cojera empeorará y es mejor que se quede en cama. Así lo que hago es intentar usarlas poco, e ir a revisión cada 10 meses para ver si mi vista empeoró (de momento no). Lo intento llevar lo mejor que puedo.

El problema es que cuando miras a la gente tú notas que no ves bien de un ojo; a veces ves mal por el ojo malo, o ves destellos, o haces de luz…, y eso mina tu autoestima (al menos la mía). Yo ya tengo problemas para socializar (siempre los tuve; esta enfermedad me surgió a los 20 años), y si encima te ponen trabas ya ni te cuento… Parece una tontería, pero no lo es.

Además tengo un pequeño estrabismo debido a que un ojo vé peor que el otro. Esto último no lo tengo muy claro (lo del estrabismo): yo creo que lo tengo… pero nunca me lo ha confirmado nadie. Es más, alguna vez que pregunté (a alguna novia que tuve), me decía que no (aunque qué me iba a decir…). Además estoy tan obsesionado con el tema del estrabismo que ya se lo veo a todo el mundo. Miro a la gente y me parece que todo el mundo tiene estrabismo, incluso gente que sé que no tiene ningún problema visual. Es cierto que casi todos tenemos pequeños estrabismos indetectables llamados forias, pero creo que lo mío es pasarse.

Y relacionando mis defectos entre sí: no hace falta que diga que el número 1 de mis obsesiones es que me empeore la enfermedad. El transtorno obsesivo compulsivo (TOC) ya es bastante jodido en sí mismo, pero si encima tienes una enfermedad degenerativa de la cual nadie te puede garantizar que no vaya a empeorar en un futuro próximo, puede llegar a ser más jodido aún. El TOC se alimenta de tus miedos, y cuantos más miedos tengas peor. Para contrarestar el miedo intentas ofrecerle un razonamiento lógico que demuestre que ese hecho fatal no va a ocurrir, pero en el caso de la enfermedad degenerativa no puedes, y eso hace muy díficil eliminar ese miedo.

Es una putada pero es lo que hay. La única esperanza es que algún día salga algún tratamiento que logre curar la enfermedad, cosa que seguro pasará antes de 10 años (la oftalmología es el campo de la medicina que más rápido avanza actualmente). De todas formas me temo que aunque mi problema visual se curase de repente, mi TOC seguirá conmigo hasta que me muera.

Y ahí sigo; intentando congeniar mis problemas visuales, mi transtorno obsesivo compulsivo y mi timidez profunda con mi faceta emprendedora. Os aseguro que no es fácil.